Miles de millones de dólares podrían ingresar a la bolsa chilena si las AFP se ubican entre la mitad y la parte alta de las nuevas bandas de inversión definidas en el régimen de los fondos generacionales, cuya versión definitiva fue publicada esta semana por la Superintendencia de Pensiones y comenzará a regir el 1 de abril de 2027.
El régimen reemplazará los multifondos por 10 fondos que agruparán a los afiliados, según su año de nacimiento y reducirán progresivamente el riesgo de sus inversiones conforme se acerquen a la jubilación.
Ahí podría estar precisamente una de las claves para la bolsa. A diferencia del esquema actual, los fondos correspondientes a las generaciones más jóvenes podrán mantener una mayor exposición a los denominados "activos de crecimiento", categoría que considera, entre otros instrumentos, a las acciones chilenas. A medida que los cohortes envejezcan, esa exposición irá disminuyendo para dar paso a activos de menor riesgo.
Según JPMorgan, el mayor espacio para asumir riesgo durante las primeras etapas de la vida laboral podría traducirse en una mayor demanda estructural por renta variable chilena.
Si las AFP construyen sus nuevas carteras utilizando el punto medio de las bandas permitidas, el banco estimó entradas superiores a US$ 3.000 millones a acciones locales. Y, si se aproximan a la parte alta, superarían los US$ 7.000 millones.
La referencia que entregó el banco es que, en todo 2025, las AFP compraron US$ 2.300 millones en acciones locales y se consideró un año récord. Hoy, mantienen US$ 23.500 millones en renta variable local, equivalentes a 9,6% de los US$ 246.100 millones que administran.
El índice que falta
El monto agregado, sin embargo, es solo una parte de la historia. El régimen definió carteras de referencia para cada fondo generacional, pero la Superintendencia todavía no ha comunicado qué índices utilizará para representar cada clase de activos.
Ese índice funcionará como referencia para medir el desempeño de las AFP y, aunque las administradoras tendrán espacio para apartarse de él, será una pieza relevante para construir las nuevas carteras.
Esa es la principal incógnita que levantó JPMorgan. Mientras no se conozcan los índices, no es posible anticipar con mayor precisión cómo se distribuirán esos eventuales flujos dentro de la bolsa chilena. Dependiendo de la referencia escogida, la composición actual de las carteras podría quedar más o menos alejada del nuevo benchmark.
Por ello, la entrada de miles de millones de dólares a renta variable local no implicará necesariamente compras generalizadas. Si el índice definitivo difiere de las posiciones actuales, algunas acciones podrían recibir mayores flujos, mientras otras enfrentarán reducciones de exposición, aun cuando el sistema en su conjunto esté aumentando su inversión en bolsa.
¿Cuánto hay en juego en cada papel se puede dimensionar con el peso que hoy tienen las AFP en su propiedad? Entre las acciones incluidas en las principales operaciones reportadas por JPMorgan, los fondos mantienen 26,4% de SQM-B; 24,5% de Embonor-B; 23,2% de Mallplaza; 23% de Cencosud; 22,6% de Parque Arauco, y 21,6% tanto de Latam Airlines como de CencoMalls.
¿Y la renta fija?
La otra parte de la discusión está en la renta fija. Si bien, el banco sostuvo que existen incentivos para que las administradoras no se queden en el punto medio de las bandas y aumenten aún la participación de activos de crecimiento, no necesariamente implicaría una salida equivalente de recursos desde los bonos.
Más bien, para JPMorgan esto abrirá nuevas interrogantes sobre el peso relativo que tendrá la deuda en las nuevas carteras.
Hoy, la dimensión de ese mercado dentro de los fondos es considerable: las AFP mantienen US$ 85.100 millones en renta fija local, equivalentes a 34,6% de todo el patrimonio que administran.