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Tomás Sánchez

Vender tu empresa el 2030 se decide hoy

TOMÁS SÁNCHEZ Socio, Valoriza; Autor, Public Inc.

Por: Tomás Sánchez

Publicado: Jueves 8 de enero de 2026 a las 04:03 hrs.

Tomás Sánchez

Tomás Sánchez

Se viene 2026 y el escenario pinta interesante. Cobre al alza, un nuevo Gobierno pro inversión, oportunidades de productividad de la mano de la inteligencia artificial, y una región donde aún está por verse si se estabiliza geopolíticamente y fortalece sus relaciones comerciales. Todo esto configura un momento no para cosechar en un par de meses, sino para construir empresa mirando con un horizonte de mediano plazo.

El 2025 no fue un buen año para las transacciones de empresas en Chile. Según TTR Data, el valor agregado de M&A en 2024 ya había caído un 8,7% respecto al año anterior, cerrando en USS 13.272 millones con 367 transacciones. Y 2025 profundizó la tendencia: el valor cayó un 56% adicional, mientras Brasil y México crecían sobre 20%. El mercado se ha vuelto más selectivo y sofisticado. Los due diligence son más exigentes, especialmente en empresas medianas, y las rondas de capital ya no premian la tracción inicial; ahora exigen flujos de caja sustentables.

“Conocer el valor real de su empresa hoy es el punto de partida. No el valor emocional ni el que escuchó en una conversación de pasillo; el valor que un comprador racional estaría dispuesto a pagar”.

Por lo tanto, si usted piensa vender su empresa en 2030, necesita conocer a su potencial comprador en 2029. Y para llegar a esas conversaciones preliminares con la mejor versión de su organización, eso será el resultado de las decisiones que tome hoy. Un proceso de venta bien ejecutado toma entre 9 y 18 meses, y cosechar los resultados de un buen plan fácilmente toma 24 meses. Una cartera de clientes bien balanceada, un gobierno corporativo robusto, tecnología habilitante y procesos bien definidos no aparecen de la noche a la mañana. Se construyen. Y si no los tiene, vender su empresa vendrá con cláusulas de amarre: earnouts, permanencias obligatorias, pagos diferidos.

Tomar la decisión hoy de prepararse para una venta ordena todas las decisiones de gestión. Define el norte y pone el foco en la creación de valor genuino. Conocer el valor real de su empresa hoy es el punto de partida (y cuáles son los drivers más importantes). No el valor emocional ni el que escuchó en una conversación de pasillo; el valor que un comprador racional estaría dispuesto a pagar. Esa cifra, incómoda o no, es la línea base desde donde se mide todo lo que construya de aquí en adelante.

No es lo mismo venderle a un fondo financiero que a un comprador estratégico. El primero querrá ver Ebitda limpio, capacidad de apalancamiento y un equipo gerencial que pueda operar sin el fundador. El segundo buscará sinergias, posición de mercado y activos difíciles de replicar. Prepararse para ambos escenarios es distinto, y elegir mal el camino puede costar años de esfuerzo mal enfocado.

La buena noticia: hay capital esperando. El capital comprometido pero no desplegado por fondos de private equity alcanzó US$ 2,62 trillones en 2024, un récord histórico, con un 24% de ese capital con más de cuatro años sin invertirse. El dinero está; lo que escasea son empresas bien preparadas.

Sin duda un 2026 auspicioso se sentirá como un alivio después de varios años duros, pero que eso no sea motivo de quitarle los ojos al objetivo de muchos. La mejor forma de aprovechar un buen año es utilizar esa holgura para identificar qué crea valor accionario, alinear la gestión con la planificación estratégica y construir hoy un buen 2030.

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