Miércoles 11 de marzo, Palacio de la Moneda. A eso de las 20:00 horas, se realizaba la primera entrada oficial a La Moneda del nuevo Presidente José Antonio Kast junto a su esposa, la primera dama, María Pía Adriasola. Él vestía un traje sobrio de corbata roja. Ella, una blusa de seda blanca de la marca de lujo australiana, Zimmermann; y una pollera negra, de la marca chilena Malva. Las prendas eran de segunda mano, las compró en Market People, y las transformó: la blusa se trataba originalmente de un vestido.
Con la consigna de “democratizar el lujo”, la plataforma de reventa de ropa, accesorios y decoración de segunda fue creada en 2020 por dos chilenas: Stephanie Truan, economista de la Universidad de Chile con MBA en Harvard; y María Ignacia Cartoni, diseñadora gráfica con estudios en Parsons School of Design, en Nueva York. Ambas se conocieron mientras estaban radicadas en Miami, entre 2017 y 2019. Allá vieron el potencial del negocio de ropa usada de lujo y, en julio de 2020, en plena pandemia, decidieron lanzarse con su propia versión en Chile.
Su modelo funciona así: las personas que quieren vender un artículo de su clóset completan un formulario online. Tras ser seleccionados (considerando marca, autenticidad y estado), éstos se ofrecen tanto en la plataforma online como en la tienda física, ubicada en el -1 de un edificio en Vitacura. Cuando el producto se vende, el dueño original recibe un pago, ya descontada la comisión de Market People.
Los productos, según su página web, van desde los $ 14.990 hasta los $ 875.990. Entre las marcas publicadas, hay artículos de Gucci, Prada, Louis Vuitton, Bimba y Lola, Golden Goose, etc.
En 2022 las fundadoras levantaron una ronda de inversión de US$ 500 mil con inversionistas como Antonia Rojas, Sebastián Kreis (Xepelin), Álvaro Jalaff (Patio) y los hermanos Lería Luksic. Para 2023, ya facturaban US$ 1 millón.
Adriasola no fue la única en comprar prendas usadas, ya que más de una ministra y subsecretaria habrían hecho lo mismo.