La empresa Arauco desarrolló una nueva línea de producción, utilizando la madera de residuos industriales para la fabricación de nuevos tableros melamínicos. La línea, única en Latinoamérica, opera desde la planta de paneles en Teno, Región del Maule y permite recuperar el material proveniente de pallets y embalajes de distintos sectores productivos como el retail, los puertos, centros logísticos, la minería y la agricultura.
La operación transforma los residuos industriales en materia prima, generando, a través de la economía circular a gran escala, una mayor competitividad en sus costos de producción.
Actualmente, la madera reciclada representa 12% del material utilizado en las operaciones de esta planta, pero la compañía proyecta escalar este modelo de negocios para aumentar gradualmente su participación a 25%. Esta reincorporación permite a la empresa controlar de mejor manera la humedad del material y optimizar sus procesos.
Economía circular
“El objetivo que buscábamos era darle una segunda vida a la madera ya utilizada, favoreciendo la economía circular. Junto con ello, su incorporación aporta eficiencia y contribuye a la competitividad de nuestros tableros”, explicó el gerente de la Planta Paneles Teno, Jean Claude Lucas.
El modelo se abastece de descartes provenientes distintos sectores productivos que, en lugar de terminar en vertederos o ser incinerados, son triturados, limpiados y transformados en los tableros melamínicos Vesto, de alta demanda en mobiliario y equipamiento hospitalario o escolar.
“Este proyecto es economía circular en su sentido más concreto: estamos capturando un material que podía terminar como residuo o ser quemado, lo valorizamos y lo reincorporamos a un proceso productivo. Esa madera vuelve a tener una nueva vida como materia prima para fabricar nuevos productos”, destacó el subgerente de Arauco Trading, Arturo Jorquera.
Mercado del reciclaje
La operación de esta nueva línea ha obligado a la forestal a estructurar una cadena de suministro hasta ahora incipiente en el país, desarrollando nuevos proveedores y evaluando modelos de negocio que hagan viable la recuperación de este descarte industrial.
“En Chile todavía no existe una industria desarrollada de reciclaje de madera, como sí ocurre con el vidrio, el cartón o el acero. Por eso, nuestro rol parte por generar la cultura y los incentivos necesarios para que quienes producen estos residuos puedan segregarlos y disponerlos de manera diferenciada”, detalló Jorquera respecto a las oportunidades de mercado que abre esta innovación.
Para asegurar la calidad del insumo, la planta debió invertir en tecnológica de limpieza automatizada, que incluye separadores magnéticos, videocámaras y sistemas de clasificación como el "Cíclope", un sensor que identifica y retira metales o plásticos adheridos a la madera usada.
Tras la fase de marcha blanca y transferencia tecnológica, la compañía ahora apunta a la expansión comercial de esta red de abastecimiento. “Esta es una línea de características únicas en Latinoamérica. Al comienzo tuvimos que aprender a conocerla, operarla y ajustarla. Esa barrera ya fue superada y hoy el principal desafío está en ampliar el abanico de proveedores y aumentar la disponibilidad de madera reciclada”, concluyó el jefe de Operaciones del Área de Tableros de la planta, Gonzalo Montecinos.