Ante una numerosa concurrencia de empresarios, ejecutivos y emprendedores, junto a autoridades de gobierno, el cardenal Fernando Chomali, arzobispo de Santiago, presentó ayer viernes su carta dirigida a la comunidad de negocios, en la que los invita a una profunda reflexión sobre el sentido de la actividad empresarial en medio de los profundos cambios que enfrenta la sociedad.
Unas 450 personas se dieron cita en las dependencias del Arzobispado de Santiago para escuchar el mensaje que insta a entender a la empresa como una comunidad de personas llamada a contribuir y promover el bien común, y movida a partir de una responsabilidad que va más allá de los resultados económicos. Articulada en un decálogo que aborda temáticas como entender el rol del empresario como una vocación, situar la dignidad humana en el centro de las decisiones, concebir el trabajo en un sentido de comunidad, la conciliación del mundo productivo con la familia y la participación de la mujer, junto a una visión centrada en la persona para abordar los desafíos de la ola tecnológica y la inteligencia artificial.
“Es imposible tener una empresa sana en sociedades enfermas. Es necesario ampliar la mirada y con mucha atención los sectores prioritarios”, subrayó en su alocución el Cardenal Chomali, quien al abordar el propósito de la empresa, enfatizó que si bien los beneficios son un indicador legítimo de que los factores productivos se emplean bien, puntualizó que no es el único ni el más decisivo: “podemos tener balances positivos con personas ofendidas en su dignidad”. En esa perspectiva, sostuvo que las empresas están llamadas a poner a las personas en el centro generando espacios de confianza, trabajo en equipo y justicia.
Al mismo tiempo, la principal autoridad de la Iglesia chilena destacó la relevancia de la acción de las empresas en el desarrollo económico y la generación de empleo. “Tal vez no haya mejor política pública que promover la creación de empresas. Es un gran motor, si no el mejor, para el desarrollo del país, y su acción tiene la capacidad de cambiar la vida de miles de personas, también la de aquellas más vulnerables”, subrayó.
“Con esta carta -y muchas otras cosas que ha hecho antes y va a seguir haciendo- el Cardenal está volviendo a poner la voz de la Iglesia en los temas que le importan a todos los chilenos. Y nos convoca que haya un reconocimiento de la labor que cumple la empresa en la sociedad; no solo en tener buenos productos y servicios, sino también en crear empleos y oportunidades”, indicó el exCanciller Alfredo Moreno, quien comentó el mensaje junto al economista Vittorio Corbo.

Las tareas por venir
En el encuentro convocado por el Arzobispado y la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), destacó la presencia de los ministros del Trabajo, Tomás Rau, y de Salud, May Chomali; junto a los subsecretarios Gustavo Rosende (Trabajo) y María Paz Lagos (Turismo). Por los gremios, asistieron las presidentas de la CPC, Susana Jiménez; de la Sofofa, Rosario Navarro, y de la Cámara de Comercio de Santiago, María Teresa Vial, así como el titular de Icare, Renzo Corona.
A ellos se sumaron destacados empresarios como Roberto Angelini (Empresas Copec), Richard von Appen (Grupo Ultramar), Fernando Larraín (LarrainVial), Juan Sutil (Empresas Sutil y extimonel de la CPC); José Luis del Río (Falabella), Juan Manuel Casanueva (GTD), Cristián Matetic (Empresas Matetic), José Antonio Rabat (Inmobiliaria Manquehue), Víctor Bezanilla (Besalco),Cristóbal Eyzaguirre (Claro & Cía), y Baltazar Sánchez (Elecmetal, Cristalerías y Viña Santa Rita). Desde la academia, asistieron personeros como el rector de la Universidad Católica, Juan Carlos de la Llera, y Felipe Larraín, director de Clapes UC.
¿Cómo recibieron el mensaje del cardenal Chomali?
“Hoy es una gran responsabilidad ser empresario, con obligaciones como las que señala el Cardenal. Vamos a leer y estudiar la carta, y trabajar en ello, ya que justamente humanizar las empresas ante procesos como el auge de la inteligencia artificial -que al mismo tiempo hay que aprovechar- es una obligación de los directorios y equipos gerenciales como parte de nuestro trabajo”, sostuvo Roberto Angelini. A su vez, José Antonio Rabat acotó que “es un llamado muy profundo a que asumamos las carencias que tiene la sociedad como propias y busquemos solucionarlas; y la presencia masiva de empresarios en este encuentro es muy alentadora”.
Desde su posición como expresidente de Sofofa y cabeza del grupo Ultramar, Richard von Appen señaló que “acogemos esta convocatoria, con humildad y viendo cómo aportar en este compromiso desde la actividad empresarial, primero en el rol de ofrecer empleo para que la gente pueda desarrollar sus talentos; veo al empresariado comprometido con el futuro de Chile”. En su mirada al mensaje del cardenal, adhirió especialmente a la promoción de los valores: “hoy estamos rodeados de escándalos, y eso tiene que llamarnos a reflexionar. El cardenal nos invita a recuperar valores como la honestidad, el esfuerzo, la humildad y la solidaridad con las personas necesitadas de oportunidades”.
En relación al significado del mensaje del cardenal para el quehacer de los principales referentes del sector privado, Rosario Navarro, manifestó que tras la convocatoria el paso siguiente “debieran ser acciones concretas y resultados, ya que los empresarios sabemos actuar”, poniendo como ejemplo el plan Trabajo 3x3, hoja de ruta para crear 500 mil empleos formales. “Tenemos instancias de colaboración donde hemos abrazado una consigna: desafíos públicos, soluciones privadas, y ahí hay un tremendo espacio no solo en la educación y reconversión laboral, sino también en las oportunidades de reinserción de personas privadas de libertad”, detalló.
En la misma línea, Susana Jiménez, enfatizó que “nos sentimos muy convocados desde la CPC que yo represento y sus seis ramas; las que impulsan muchas iniciativas como Empresas por Chile, que justamente busca tener un impacto en la sociedad que va más allá de la labor propia que hacemos día a día”. 