Los inversionistas están mostrando cierto nerviosismo ante el rally bursátil impulsado por la inteligencia artificial (IA), luego de que líderes de la industria llamaran a moderar el ritmo de desarrollo, aunque algunos sostienen que establecer salvaguardas podría, en última instancia, beneficiar al sector de la IA.
Las recientes y sombrías advertencias sobre la posibilidad de que la IA ponga en peligro a la humanidad fueron seguidas durante el fin de semana por llamados de líderes del sector, entre ellos el CEO de Anthropic, Dario Amodei, a desacelerar el ritmo de avance y disponer de más tiempo para gestionar sus riesgos.
El enorme gasto de los gigantes tecnológicos en la construcción de centros de datos para IA ha beneficiado a un amplio grupo de empresas y a sus acciones, contribuyendo a que el S&P 500 más que se duplique desde el inicio del mercado alcista en octubre de 2022. Wall Street se ha mantenido atento a cualquier señal de que ese gasto -que se espera alcance casi US$ 800 mil millones en 2026- pueda perder impulso.
“Esto se convierte en un problema si, efectivamente, comienzas a ver cancelaciones de pedidos, cancelaciones de centros de datos o de contratos de construcción”, dijo Chuck Carlson, CEO de Horizon Investment Services, en Hammond, Indiana. “Necesito ver algo concreto que demuestre que, efectivamente, existe una desaceleración y que no se trata solo de declaraciones”.
Una pausa forzada de OpenAI y Anthropic, los principales desarrolladores de IA, podría generar interrogantes sobre las valorizaciones de ambas compañías, que se espera que en el futuro vendan acciones al público. Dado que eventualmente se prevé que estas empresas coticen en bolsa, “los accionistas les van a exigir que sigan creciendo”, dijo Carlson.
Golpe a los beneficiados por el capex en IA
En lo que va del año, el índice amplio del mercado ha subido más de 11%, liderado por el crecimiento de las ganancias corporativas, impulsadas por los elevados niveles de gasto de los últimos años.
Se espera que los hiperescaladores de IA -Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta Platforms y Oracle- desembolsen este año alrededor de US$ 795 mil millones en gastos de capital y casi US$ 1,08 billón (millón de millones) en 2027, según BofA Global Research.
Gran parte de ese gasto se está canalizando hacia las empresas de semiconductores, cuyas acciones y ganancias se han disparado este año, pero que el lunes se llevaron la peor parte de las ventas. El índice Philadelphia SE Semiconductor aún acumula un alza cercana al 60% en 2026.
“Los mercados están castigando más duramente a la capa de ‘picos y palas’ que a los hiperescaladores, porque es la más expuesta a una desaceleración en el ritmo de mejora de las capacidades”, dijo Erik Kratz, director de inversiones y codirector de gestión patrimonial de Arena Private Wealth, en Chicago.
Sin embargo, Kratz afirmó que un mayor escrutinio sobre la seguridad de la industria podría tener un aspecto positivo.
“El despliegue de infraestructura no se detiene porque los CEO hayan pedido salvaguardas. En todo caso, un marco de seguridad creíble facilita respaldar inversiones de capital de largo plazo”.
Dudas sobre la IA se suman a las preocupaciones por las tasas para las acciones
La reciente sacudida recordó a algunos inversionistas los tropiezos del mercado a comienzos de 2025 tras la aparición del modelo de IA DeepSeek de China, que generó dudas sobre el ritmo del gasto en infraestructura para inteligencia artificial. Esa ola de ventas terminó siendo un tropiezo de corta duración para las inversiones vinculadas a la IA.
Sin embargo, los inversionistas ahora estaban evaluando un conjunto mucho más amplio de riesgos, incluida la posibilidad de una mayor regulación gubernamental, pese a que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes que las amenazas de la IA para la seguridad eran “un engaño” y restó importancia a la necesidad de regulación.
“El verdadero riesgo no es que el desarrollo realmente se desacelere, sino una reacción regulatoria excesiva”, dijo Kratz.
Aunque las preocupaciones por el crecimiento podrían no poner fin al auge de las inversiones, existen diversos factores que pueden afectar la velocidad a la que se desarrolla la IA.
Michael Bruun, codirector global de private equity de Goldman Sachs Alternatives, dijo que los inversionistas estaban evaluando si habrá “más o menos regulación, si habrá más o menos tensión geopolítica, y si están surgiendo nuevos paradigmas en el ámbito tecnológico”.
Aun así, Bruun dijo que veía oportunidades para desplegar capital “en el epicentro de la IA”.
Si aumentan las dudas sobre la IA, las acciones podrían quedar vulnerables, considerando que tanto el S&P 500 como el Nasdaq Composite se encuentran apenas alrededor de 2% por debajo de sus máximos históricos, mientras el mercado enfrenta mayores rendimientos de los bonos, un alza de los precios del petróleo y la posibilidad de que la Reserva Federal suba las tasas de interés esta semana para contener la inflación.
“Las acciones de semiconductores e infraestructura de IA llevan mucho tiempo incorporando en sus precios un auge ininterrumpido del capex, lo que deja prácticamente cero margen de error ante un límite de velocidad impuesto por la propia industria”, dijo James Humphries, managing partner de Mindset Wealth Management, en Indianápolis, Indiana.
“Si el mercado ya está enfrentando una inflación más persistente de lo esperado y una trayectoria incierta de las tasas de la Fed, frenar el principal motor de crecimiento del mercado deja a los índices más amplios completamente expuestos a esos vientos macroeconómicos en contra”.