La carrera empresarial de Bob Borowicz destaca por ser el representante de Toyotomi en Chile, pero en 2021 se convirtió en el primer inversionista de MA Botanics, la empresa productora de cannabis que quedó en el ojo del huracán por ser la proveedora del Dispensario Nacional, hoy cuestionada por el Ministerio Público en la Operación Imperio Ámsterdam.
Borowicz, hasta hoy, es el accionista mayoritario de MA Botanics. Quienes lo conocen cuentan que se interesó por el mundo de la marihuana y vio en él un negocio poco explorado por el que apostar, al igual que, en su minuto, lo hicieron otros empresarios como el socio de Lotus, Maximiliano Del Río, y la emprendedora Alejandra Mustakis.
Pero la historia es conocida: la Fiscalía y el OS-7 de Carabineros desarticularon una red de presunto narcotráfico y MA Botanics fue catalogada como una “fachada” que, en realidad, cultivaba marihuana con THC sin autorización.
Según un reportaje publicado en La Tercera este miércoles, Borowicz aparece mencionado en distintas escuchas ligadas a la investigación y por eso la Fiscalía también siguió el rastro de sus movimientos.
En paralelo, él ya tomaba sus propias medidas. Esta semana, Borowicz fichó a los abogados Jorge Bofill y César Ramos, socios del estudio Bofill y Ramos, especializado en derecho penal, litigios, arbitrajes e investigaciones corporativas y regulatorias.
¿Por qué contratar abogados si no está imputado en el caso? La postura que va a defender Borowicz es que él invirtió en una empresa que, según le prometieron, cumplía con todas las regulaciones y permisos necesarios para su giro.
Ahora, tres de los cinco directores -Raimundo Silva, Matías Landerer y Rodrigo Buzeta- aparecen como imputados en el caso y la compañía queda desmantelada.
En ese sentido, Bofill y Ramos entrarán a hacer una revisión exhaustiva del caso y analizarán si será el propio Borowicz quien podría tomar acciones legales, ya sean civiles o penales.