Llevamos semanas leyendo o escuchando acerca de que Chile poco menos que estaría por comprar una flota de cazas multirol de quinta generación Lockheed Martin F-35 Lightning II a Estados Unidos; en noticiarios de tevé y demás prensa se dice que “podría”, “evaluaría”, “no descartaría” acompañado de descripciones de sus capacidades furtivas, sensores, guerra electrónica. En privado, la idea ha sido considerada casi una fantasía por entendidos y en el entorno del Ministerio de Defensa: para comenzar, es un sistema de armas carísimo.
Más allá de que ocurra o no, ¿de dónde salió esto? ¿Qué tiene que ver la coyuntura vecinal? En el sector Defensa reconstruyen más o menos lo siguiente.
Uno, EEUU trajo a la última FIDAE (abril) al F-35. Para muchos hubo un guiño cuando cazas de la USAF fueron reabastecidos en vuelo por un KC-135 Stratotanker de la FACh. La tesis prendió en comunidades online, canales de YouTube y otros círculos.
Dos. A fines de mayo, el ministro Fernando Barros encabezó el Consejo Aéreo de la Fuerza Aérea (FACH) en la Región de Magallanes; lo hicieron allá justo después de que el jefe del Servicio de Hidrografía Naval de Argentina, contraalmirante Hernán Montero, dijera que la boca oriental del Estrecho de Magallanes es trasandina. Ahí, en ese Consejo, habría cuajado la idea de producir un hito público y subirle el volumen al homenaje a los 50 años de servicio del Northrop F-5E/F Tigre III (martes 16 último).
Tres, Foro de la Coalición de las Américas Contra los Carteles (A3C), en Panamá, donde participó Barros (10-12 de agosto). En alguno de los espacios informales se habría aludido a la próxima llegada de los F-16 Block 70 al Perú (más avanzados que los F-16 MLU y Block 50 chilenos). Delegados estadounidenses habrían señalado que estaba disponible la adquisición de los F-35.
Cuatro. En una de sus entrevistas, el embajador estadounidense Brandon Judd le subió dos cambios (7 de septiembre, Mega): “Estamos en conversaciones con Chile sobre todas las opciones”.
Y hace algunas semanas la FACH comenzó a amplificar el homenaje a los F-5 que hizo este martes 16. Se ha predicado que estos cazas ligeros llegados en 1976 no soportan más actualizaciones.
La contingencia de los entreveros con Argentina y otros asuntos vecinales le ha dado contornos de sentido a este hilo y -como es lógico- las autoridades nacionales no van a andar confirmando ni desmintiendo en público esto.
Voces entendidas agregan que el costo de compra y mantención de los F-35 es elevadísimo. El reemplazo de los “Tigres Australes” (que se retirarían de servicio hacia 2030-2035) requiere de un programa que toma algunos años. Se han mencionado otras opciones, como ampliar el contingente de F-16 (46 actualmente), o pensar en los Grippen suecos, los Eurofighter o sistemas japoneses como el F-2.
Como sea, se sostiene que las capacidades disuasivas de las FFAA siguen por encima de nuestros vecinos, pero que si no se invierte con fuerza “nos alcanzarán” de acá a ocho o 10 años. En el caso de Perú, unos seis, calculan.