Bask Sushi fusión, con colores propios
Bask quiere decir disfrute en inglés, y ese es el estilo de este local que, si bien abrió hace unos meses en Merced, tiene historia: en tiempos de pandemia, su chef, Gonzalo Vidal, quien trabajó en lugares como Sushi Thai en Maipú y el Hotel Manquehue, tuvo su propio emprendimiento desde su departamento en Recoleta.

Tan bien le fue que, junto con su socia y pareja, Carla Rojas, apostaron primero por un pequeño local dentro de una galería en Lastarria, hasta llegar a lo que ahora es su casa. Una donde prima la barra -con DJ incluido- que más que fusión, toma técnicas a veces nikkei o de la cocina japonesa, para dar con un sello propio, con el ingrediente nacional y la pesca fresca como protagonistas.
Salmón, corvina y palometa se lucen en la cocina. El sello está dado en detalles como el shari, arroz para sushi que tradicionalmente se sazona con vinagre de arroz, y aquí se combina con ingredientes que son parte de los secretos de la casa, más un toque de vinagre de manzana.
La carta es de temporada; hay “Tiradito” ($ 7.990), de pesca del día, palometa por ejemplo, con salsa ponzu con clementina, tapioca, chips de topinambur y mousse de cacho de cabra.
También Karaage ($ 8.490, las seis unidades), pescado del día, marinado con salsa de puerro y encurtidos de la casa; o los Nigiris ($ 5.990, las tres unidades), en base a la pesca del día, con mantequilla de ajo chilote y tapioca en salsa ponzu.
Además, una vez al mes, se invita a Sakana ($ 70.000), experiencia o menú de seis tiempos con maridaje a base de sake, por ejemplo, que, con DJ y mesa compartida, se basa en la pesca chilena, el producto fresco que se encuentra en el mercado ese día y se anuncia en su Instagram.
@basksushi. Merced 297-A, Santiago. Martes a sábado de 13.00 a 21.00 horas. Domingo de 13.00 a 20 horas.

Mesura, el placer de compartir y comer bien
Frente al Parque Bustamante, entre las calles Malaquías Concha y Mujica, abrió hace unos meses este restaurante a cargo del constructor civil Fabián Mejías, con Cristóbal Montero en cocina.

De estilo industrial y cocina a la vista, aquí lo que prima son platos para compartir, en apariencia simples, pero con una técnica y presentación que brilla e invita a repetirse.
Desde el café de la mañana, hasta las “Fritas de la casa” ($ 7.000), uno de los platos más pedidos: papas fritas, hechas de papa yagana, cocida y mezclada con maicena y chuño, que le entregan una consistencia aún más cremosa, e irresistiblemente crujientes por fuera, que se acompañan con kétchup casero y salsa de ají amarillo.
También las croquetas de jaiba ($ 7.000, las tres unidades) o de pernil ($ 7.000), con puré de manzana asada, mostaza encurtida y alioli.
Más platos como flat iron asado ($ 15.000), con chimichurri y fritas; las albóndigas de res ($ 13.900), acompañadas de una sabrosa demiglace, y suave puré; o la milanesa de berenjena ($ 10.900), empanizada en panko y acompañada de un puré de berenjena con emulsión de albahaca y encurtidos de la casa.
Todavía no tiene patente de alcoholes, pero pronto habrá carta de cócteles; de momento hay kombucha y ginger beer.
@mesura_rest. General Bustamante 655, Ñuñoa. Miércoles a viernes de 13.00 a 21 horas. Sábado de 09.00 a 21.00. Domingo de 09.00 a 16 horas.
Hilda Restaurante, sabor local

En el segundo piso de un strip center ubicado en la Av. Central Gonzalo Pérez Llona, en lo que fue María Heladería, funciona, hace menos de un mes, Hilda Restaurante. Un local bien de barrio, donde lo que manda es la pasta artesanal, a cargo de Carolina y Javier Miranda.
A la propuesta de helados sumaron las pastas hechas en el lugar, como los Fettuccine ($ 8.700), al huevo, con pesto de espinaca y queso parmesano, acompañados de pollo crocante al horno; o los Orecchiette ($ 8.500), un mix de champiñones salteados que vienen con una pasta fresca con forma de oreja, salsa de zapallo, frutos secos y queso azul.
También la Lasaña de Hilda ($ 9.900), con salsa bechamel y boloñesa, más un toque de queso fundido.
“Queremos ser un local de barrio, donde te sientas en casa, y Maipú tiene eso, bien de vecinos que nos conocemos y saludamos, con casas con frutales. Aquí puedes traer la fruta de tu casa, los higos, los limones, y te la convertimos en helado gratis”, cuenta Javier.
Además, a la oferta se suma el café de especialidad, actualmente de Coffee Culture, el primero de especialidad que abrió en Santiago en 2011 a pasos de la plaza.
“En Maipú hay más de 15 tostadurías, todas muy buenas, las vamos rotando. También hacemos colaboraciones con las cervezas de Rústico, por ejemplo, instancias en que sacamos las mesas, ponemos música e invitamos a los vecinos”, cuenta Javier, quien ya está haciendo las primeras pruebas de su propio vermú hecho con hierbas de Maipú.
@hilda.restaurante. Av. Central Gonzalo Pérez Llona 300, Santiago. Martes a domingo de 12.30 a 19.30 horas.

Neko-San, el hit de barrio Triana
Detrás de esta pequeña barra con bancas que dan hacia la calle en barrio Triana, y donde cuesta encontrar sitio, está Nicolás Tapia, el mismo chef a cargo de Yum Cha, el restaurante dentro de los 50 mejores de Latinoamérica, específicamente en el puesto 28 de la lista 50 Best Latam.

Lo que ofrece en este lugar, sin embargo, no es un menú degustación, sino una barra de té, café, sandos y onigiris hechos in situ.
Más de 30 variedades de té caliente o frío, como el Anji Bai Cha ($ 3.500), uno blanco, chino, suave, de dulzor natural y notas a poroto verde y habas, por ejemplo.
Más seis variedades de “Sandos”, a grandes rasgos la versión japonesa del sándwich de miga, hecho con shokupan, de textura suave y aireada con rellenos que van desde huevo ($ 5.000), hasta el Tonkatsusando ($ 10.000), de cerdo frito con kimchi blanco, repollo asado y salsa tonkatsu.
Además de los onigiris, triángulos de arroz envueltos en alga nori, muy populares en las series de animé japonesas, con rellenos como ave pimentón ($ 3.000), pollo ahumado, pimentón asado, cilantro y mayonesa casera; o el de pescado ($ 4.000), relleno de tartar de corvina, con palta, pepino, cebollín y mayonesa de wasabi.
Otro imperdible de la temporada es la sopita miso ($ 2.500), de miso, tofu, cebollín y alga chicoria del mar chileno.
@nekosancl. Triana 857, Providencia. Lunes a sábado de 09.00 a 20 horas. Domingo de 11.00 a 17.00 horas.
