Susana Duniau es una chilena de ascendencia francesa que creó el “pilucho” y su historia es una de las publicaciones que más éxito ha tenido la cuenta de Dr Progreso con 3 millones de reproducciones y más de 37 mil compartidos en Instagram. Mientras vivía en Quillota, Susana tuvo gemelas y creó un enterito de algodón con amarras que sujetaba el pañal, de manera de facilitar la tarea de vestir a las recién nacidas. Junto a su esposo, Enrique Brito, logró patentar el diseño en Estados Unidos y el pilucho tuvo tanto éxito que en los años ‘70 comenzó a exportarse masivamente a Estados Unidos y Europa. Juntos fundaron Opaline, la marca de ropa infantil.
“Gracias por tu historia, me emocionó, yo soy una de las gemelas y Susana mi madre aún vive con 106 años”, escribió Collete Brito Duniau en los comentarios del video, generando una nueva cascada de reacciones. Esta es una de las historias que se han transformado en verdaderos virales.

Daniel Ruiz (36) es ingeniero de sistemas. Creció en Caracas, a los 24 años se casó y cuatro días después viajó junto a su esposa, Rosa Escalante, a instalarse en Chile. Aquí nació su hija Miranda (7) y su hijo Bruno (5). Trabaja como programador y en sus tiempos libres genera contenido para su cuenta de Instagram Dr Progreso. Dr corresponde a sus iniciales, no a la abreviación de doctor, aclara. Progreso se refería a los procesos que iba compartiendo inicialmente respecto de distintos proyectos personales y también historias de emprendedores.
Luego el giro de la cuenta cambió. Fue a partir de una tarea de su hija en el colegio en que tenían que presentar a un personaje histórico. Así Daniel conoció la biografía de Eloísa Díaz, la primera doctora de Sudamérica que tuvo que asistir a la universidad con su madre de chaperona. Le pareció muy interesante y le sorprendió que sus vecinos, a quienes les comentó de ella, ni la conocían.
“Soy extremadamente curioso y me gusta investigar cosas. Entonces busqué algún otro personaje chileno que mis cercanos no conocían y pensé: ¿cómo es posible?”; así comenzó hace un año a publicar videos con mini biografías de personajes de distintas áreas. Los primeros videos apenas tenían un puñado de visualizaciones. Hasta que de pronto, una publicación que había hecho del biólogo Humberto Maturana, autor de la teoría de la autopoiesis, explotó. El posteo ya llevaba tres meses arriba cuando aparecieron miles de likes y de la noche a la mañana llegaron 40 mil seguidores. “¡Qué raro!”, pensó Ruiz. A la fecha tiene casi 200 mil seguidores en Instagram, además de 45 mil en Tiktok y 120 mil en Facebook.
Le dedica un par de horas al día, y el fin de semana unas seis, a investigar los personajes y armar los videos. Un sobrino lo ayuda a editar. Así logra crear unos cuatro o cinco videos semanales. “No tengo tanto tiempo disponible, tengo dos hijos pequeños y trabajo a tiempo completo. No vivo de esto, obviamente. Pero es gratificante”, dice Daniel.
Recibía muchos comentarios de personas que lo animan a escribir un libro. “No tengo talento para escribir y siendo honesto creo que las personas tampoco tienen mucha capacidad de leer. Estamos acostumbrados a la dopamina rápida del celular, pero hice un pequeño libro digital para ver si la gente se entusiasmaba”, señala. Chilenos increíbles. 10 historias que todos deberían conocer, se titula el pdf de 50 páginas descargable gratuitamente que publicó hace menos de un mes y que lleva más de 9 mil descargas.

“Me han escrito un montón de profesores que lo están utilizando en clases y eso es algo que yo no esperaba ni remotamente”, reconoce. Está pensando una manera de monetizar los contenidos. Tiene el proyecto de crear cuentos infantiles que sirvan de material pedagógico que inspire a los niños, éstos seguirían siendo gratis con posibilidad de realizar un aporte monetario.
Hallazgos familiares
Hay personajes famosos como Claudio Arrau, Mario Kreutzberger, María Teresa Ruiz, Smiljan Radic, Raúl Ruiz, Amanda Labarca. Pero también nombres menos conocidos como Ramón Vinay, Graciela Cooper, Jorge Cuevas, Victoria Tagle y Jorge Rojas. A sus historias llega a través de los comentarios y mensajes que le mandan.
“No saco nombres de mi cabeza. Cuando alguien me dice un nombre, yo busco y si esa persona me interesa, lo sumo a la lista”, explica. Fue el caso de Ernesto Frías Meneses. Una persona le escribió: “Mi abuelo fue anestesiólogo e inventó una máquina que se usó en la II Guerra Mundial”. Así llegó a la historia del doctor Frías, fundador de la Sociedad de Anestesiología en Chile que creó una máquina de anestesia en conjunto con la Foregger Company. Esta máquina era fácil de llevar de un lado al otro, algo útil para países pobres, como era Chile en ese momento. En el II Congreso Mundial de Anestesiología de 1960, un médico norteamericano se acercó́ a un especialista chileno para contarle: “Yo atravesé el Mediterráneo el Día D como mé́dico del ejército con una chilean midget en la mano”.

Mensajes así, con nombres de chilenos y chilenas notables, le han llegado cientos. Uno de los últimos fue el de Luisa Eugenia Navas, farmacéutica y botánica chillaneja que le enviaron desde el nuevo herbario de la Universidad de Chile para dar a conocer su inmensa contribución en ese ámbito.
“Te diría que tengo unas 250 historias pendientes por hacer. La gente a veces me deja un nombre y un par de meses después reclama porque no he publicado la biografía. ‘Amigo, tengo una lista gigante’. Para mí es imposible hacerlo más rápido. Hay para seis meses de espera”, dice Daniel riendo. Sí intenta priorizar mujeres porque estima que nueve de cada 10 nombres de su lista son hombres. “Históricamente las mujeres fueron relegadas, entonces hay muchos menos historias de mujeres disponibles”, acota.
Lo único que descarta son historias que tengan que ver con política, para evitar ese tipo de controversias. “Está todo está tan polarizado que hay videos que no tienen absolutamente nada que ver con política y tú ves a la gente matándose en los comentarios por cualquier tontera”.
“Estamos agradecidos de Chile”
Para hacer recreaciones históricas usa inteligencia artificial. Cuenta que probó qué pasaba si usaba o no imágenes de IA para animar las biografías y los videos obtienen muchas más visualizaciones de la segunda manera. “Hay personajes de los que no consigo fotos, entonces recreo escenas para darle más acción. Sólo mostrar mi cara hablando es aburrido. Honestamente nunca me esperé que 200 mil personas hubiesen estado interesadas en algo que yo fuera a decir”, admite. Prefiere considerarse creador de contenido: “Hay que tener mucho ego para ser influencer, yo no hablo de mi vida, no me interesa. Mi hija me pregunta por qué no puede salir en los videos y le explico eso”.
Debe haber recibido unos 500 mensajes, calcula, preguntando por qué un venezolano se dedica a destacar historias de personajes chilenos. La gente se sorprende bastante y lo agradece. Me dicen: ‘Valoro mucho que viniendo de afuera hagas esto, porque las historias son muy buenas’”.
- ¿Y por qué lo haces?
- Primero, porque cuando sientes que te está yendo bien en algo, es gratificante que la gente lo aprecie. Yo estuve haciendo videos por un año que nadie vio, y cuando digo nadie es literalmente nadie. Segundo: Chile es mi país. Llegué acá cuando tenía 24 años, recién casado y la verdad siempre nos ha ido bien. No somos la historia de migrantes sufridos. Estamos agradecidos de Chile. Me gustaría que la gente fuera un poquito más positiva con respecto a este país, pero a veces están ciegos con las cosas malas que también pasan. Chile es un país increíble, pasan cosas maravillosas, pero yo creo que la gente es muy negativa. Espero que puedan verse inspirados por las biografías que publico. Y me gusta hacer historias de mujeres por mi hija, quiero que ella vea que es capaz de hacer cualquier cosa.