A las 9 am del jueves Peter Higgins se baja de la van que lo transportó desde Santiago hasta el Parque Tricao, ubicado a una hora y media de Santiago. Respira profundo y observa el entorno natural bajo una fina llovizna. “Me siento como en casa”, comenta el escocés riendo. El Profesor Emérito de Educación Ambiental y para la Sostenibilidad al Aire Libre en la Moray House School of Education de la Universidad de Edimburgo es un referente mundial de aprendizaje al aire libre.
Biólogo de formación, hace décadas se convirtió en profesor de educación al aire libre y tiene una prolífica trayectoria investigativa de más de 180 publicaciones. Su influencia trasciende lo académico: asesoró al gobierno escocés en políticas de educación para la sostenibilidad y fundó el centro Learning for Sustainability Scotland (vinculado a la Universidad de Naciones Unidas).
Higgins fue invitado a dar una charla magistral en el Seminario Nacional de Aprendizaje al Aire Libre que tendrá lugar en Valdivia el 4 y 5 de septiembre y que es organizado por la Universidad del Desarrollo y la Fundación Club del Bosque Valdiviano.
Pero el propósito de esta mañana es conocer Aula Tricao, el programa de educación ambiental de la Fundación Parque Tricao -creada por el empresario Eduardo Fernández León- que desde 2022 lleva a colegios de todo Chile a vivir experiencias inmersivas de un día en el parque y que este año además se rediseñó en conjunto con la Facultad de Educación de la UDD, que transforma la naturaleza en un escenario de aprendizaje, impactando a cerca de 35 mil estudiantes, entre prebásica hasta cuarto medio, provenientes de más de 500 establecimientos educacionales.

Tras saludar a parte del equipo de Parque Tricao, el experto conversó, se tomó un café y probó un “chilenito”. “A little chilean”, bromeó. Luego vino la presentación a cargo de Amparo Galdames, académica y parte del Centro de Investigación para la Mejora del Aprendizaje (Cima) de la UDD. La profesional contó cómo hace dos años nació la misión de diseñar un programa de acompañamiento institucional que los llevó a establecer un convenio de colaboración con Tricao.
La investigadora, que está terminando su tesis de doctorado sobre aprendizaje al aire libre, explicó los pasos que permitieron sistematizar el programa, respaldar el diálogo con el currículum escolar y proporcionarle al equipo de monitores estrategias para trabajar más didácticamente.
Higgins escucha atento la presentación donde incluso aparece mencionado como parte de las fuentes de la investigación. Al terminar pide la palabra y destaca que son pocas las experiencias de estas características en el mundo. “La mayoría de los lugares como este que reciben grupos de niños simplemente les harían pasar un rato divertido y luego se irían a casa contentos. Pero la intención pedagógica que hay aquí es algo realmente inusual”, apunta.
Enseñar al aire libre supone una serie de interacciones con el entorno, es distinto a lo que ocurre en una sala de clases. Por lo mismo es desafío para el monitor enfrentar estas complejidades de manera sutil y aprovechar las oportunidades que ofrecen los espacios, explica el experto.

“Cualquier mención de la IA me produce ansiedad”
Bajo un cielo más despejado y unos tibios rayos de sol, la mañana continúa con una visita guiada por el aviario, el más grande de Sudamérica, que alberga unas 800 aves exóticas. Higgins lleva sus binoculares Swarovski. Son por lejos lo más elegante que posee, dice riendo. Lo justifica por su vista corta y porque el avistamiento de aves es algo que le interesa particularmente.
Al grupo lo recibe Gorgorito, un loro que acompañará cada momento del recorrido que durante una hora permite ver faisanes, turacos africanos, tórtolas, cacatúas australianas, ninfas, ibis escarlatas, entre otras aves. El escocés observa concentrado mientras escucha a Miguel Valderrama, el monitor que además de proporcionar información sobre las aves, explica cómo ésta se les presenta a los estudiantes que participan de Aula Tricao.
Al llegar al puente colgante que culmina el sendero, el experto se fotografía con parte del grupo, varios de ellos, fans de su trabajo. Pete debe volver a Santiago ya que lo esperan en un colegio de La Pintana. Durante parte de ese trayecto conversa con DF MÁS.
- Usted señala que como experto siempre sigue aprendiendo. ¿Qué aprendió hoy?
- ¡No me esperaba entrar a un aviario! No se me pasó por la mente que haríamos esto. Veo el propósito de todo el trabajo que están haciendo y entiendo por qué hacen las cosas como las hacen. El aviario puede formar parte de un valioso conjunto de experiencias para los jóvenes que participan de Aula Tricao, una forma de conectar. Para mí fue sin duda una experiencia de aprendizaje interesante.
Higgins vuelve a mencionar lo inusual que resulta encontrarse con experiencias de este tipo, donde se involucre la naturaleza en el aprendizaje. “Con frecuencia, las organizaciones que conozco no tienen los recursos para reflexionar profundamente sobre lo que hacen. Los profesores van corriendo de una cosa a la otra y luego a la siguiente y a la siguiente. Personalmente creo que, como educadores, deberíamos averiguar constantemente si estamos haciendo lo mejor que podemos y procurando utilizar la evidencia para respaldar nuestra labor. La mayoría sigue haciendo lo mismo. El cambio es algo bastante difícil para cualquiera y probablemente prefieres pensar que lo has estado haciendo de la mejor forma. Pero si hay un acompañamiento que explora tu práctica para guiarte en una reflexión, te suma. Aquí tienen esta oportunidad”, dice.
- La última vez que estuvo en Chile fue hace ocho años, luego vino una pandemia que se suponía iba a cambiar la forma en que nos relacionamos con el medio ambiente. ¿Pasó eso o fue simplemente un paréntesis?
- Creo que como especie somos bastante estúpidos y tenemos muy mala memoria. Hay muchas cosas que podríamos haber aprendido de esa experiencia y que hemos olvidado casi por completo. Lo digo como miembro de la especie. Tenía la esperanza de que fuera una especie de reinicio y nos diéramos cuenta de cuánto extrañábamos estar en espacios sociales y apreciaríamos el valor de la naturaleza. Y hubo una parte de eso que empezó a suceder, pero cuando tuvimos esas libertades de nuevo, olvidamos lo importantes que eran.

Ahora es la IA, y sus usos, lo que nos está haciendo plantearnos nuestro lugar en el mundo como seres humanos, ¿cómo observa este momento donde todo está pasando tan rápido?
- A mí cualquier mención de la IA me produce ansiedad porque creo que la estamos incorporando en nuestras vidas sin imponerle ningún control. Y critico a las personas que la están desarrollando porque se las han arreglado para evitar ser controladas. Los magnates tecnológicos son apátridas que no le rinden cuentas a nadie. El futuro de la IA es totalmente incierto, nunca ha sucedido nada parecido en la historia de nuestra especie. Además, tengo preocupaciones reales como la cantidad de agua que utilizan los servidores de datos. Hemos creado un nuevo planeta industrializado justo en el momento en que necesitamos desindustrializarnos y reducir nuestras emisiones de carbono de forma significativa para seguir teniendo un planeta habitable. No quiere decir que la IA sea del todo mala, pero la falta de cuestionamiento crítico al respecto lo es.
- Buscando algún punto positivo, la IA podría presentar una nueva oportunidad, ¿es posible que cobre fuerza un camino alternativo que invite a meter las manos en la tierra?
- Es interesante que uses ese concepto porque mis colegas de países escandinavos precisamente hablan de la experiencia de meter las manos en la tierra. Un amigo de mi hijo se está formando como arborista. Y le digo: “Siempre se necesitarán arboristas”. Son las destrezas artesanales, los oficios como la cocina, la jardinería, posibles rumbos que los jóvenes podrán tomar para sus carreras profesionales. El problema es que hay muchas habilidades que podrían verse mermadas, incluso las artes. La IA ya puede generar imágenes tan buenas como las que produciría un artista. Y lo mismo ocurre con la escritura creativa. Ahora tengo un puesto emérito en la Universidad de Edimburgo, pero uno de los motivos por los que me alegré de dejar de hacer clases fue que estaba recibiendo trabajos de estudiantes que habían sido escritos usando IA. Tengo colegas que están desarrollando herramientas de IA para evaluar trabajos que han sido escritos por IA. La IA calificando a la IA. ¿Quién sabe adónde irá a parar todo esto? En ese contexto es aún más importante impulsar el aprendizaje al aire libre y restablecer la relación con la naturaleza que hemos perdido.
- En sus charlas usa los conceptos claves “cuidado y conexión”, ¿a qué se refiere?
- Si desarrollas una relación íntima con la naturaleza, uso esa palabra deliberadamente, es menos probable que la dañes. Y si piensas en las consecuencias de tus acciones, quizás no quieras dañar la naturaleza. Si consideras a la naturaleza como a las personas que más te importan en el planeta, asumirás una ética del cuidado.
- ¿Es además una herramienta para combatir el individualismo imperante?
- Sí, pensamos que somos tan importantes y ese individualismo se ve fomentado por la competitividad y los enfoques neoliberales presentes en nuestras sociedades. Eso hace muy difícil para los jóvenes crecer en un entorno más altruista. Que se preocupen por los demás y por el planeta. Volver al aire libre y brindar oportunidades educativas en la naturaleza, permite darte cuenta de que eres parte de un todo y que no eres tan importante. Mi propia filosofía es dejar que la naturaleza enseñe, confiar en el proceso. Y los estudiantes responden bien porque tienen una curiosidad natural. El aire libre es un lugar realmente bueno para enseñar muchas cosas y la evidencia de las investigaciones es clara al respecto.
Higgins se explaya hablando sobre la importancia de desarrollar en los alumnos el pensamiento crítico, mantener viva la curiosidad con la que llegamos al mundo. Comparte su propia experiencia como padre de dos hijos y cómo se aprende de los niños mientras éstos crecen.
Agrega: “Tengo amigos que han decidido no tener hijos, no me sorprendería que mis hijos decidieran no ser padres. Creo que me llamaría la atención si decidieran serlo… Pero tener hijos implica una especie de esperanza de que tendrán un futuro. Me molesta esta idea de que la esperanza de la próxima generación está en la próxima generación. Es tan egoísta porque implica que nosotros, que hemos vivido en la mejor época de la historia vamos a dejar el planeta en peor estado que cuando llegué. Decir: ‘Ustedes, los jóvenes pueden solucionar esto’ es una falta de respeto, pero por otra parte hay que esperar que encuentren formas de cambiar las cosas para que logremos una mejor relación con el planeta. No está fácil”.

De la experiencia a la metodología
“La visita de Peter Higgins fue realmente significativa, que una persona con tanta trayectoria en educación al aire libre pueda conocer lo que estamos haciendo, recorrer nuestros espacios, conversar sobre nuestra metodología y valorar ese trabajo es súper emocionante. Y nos impulsa a entender a Aula Tricao como parte de una conversación mucho más grande”, comenta Javiera Rojas, coordinadora del programa Aula Tricao, tras la visita del experto escocés.
Se refiere además al convenio de colaboración con la Facultad de Educación de la UDD. “Nos ha permitido formalizar lo que ya veníamos aprendiendo en terreno para transformarlo en una metodología propia que le da solidez al programa”, dice.
Javiera reitera la convicción profunda que existe desde la fundación para entender la naturaleza como un espacio de aprendizaje. “Estamos siempre abiertos a generar herramientas que nos permitan evaluar, aprender y seguir mejorando lo que hacemos”.
“Unir la experiencia que ocurre en el parque con una mirada académica y pedagógica es una gran oportunidad porque queremos que cada una de esas experiencias y vivencias tengan un propósito que dialogue con lo que ocurre en los colegios hoy en día en Chile y que también genere aprendizajes significativos en todos los niños, niñas y jóvenes que nos visitan”, acota.
Pete Higgins junto a Javiera Rojas de Aula Tricao y Amparo Galdames de CIMA UDD.