El lunes recién pasado, el gobierno decidió poner discusión inmediata -seis días de tramitación en cada cámara- al proyecto de sala cuna que ese día ingresó a la Cámara de Diputados para su segundo trámite constitucional.
Unas horas antes, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, se había reunido con la bancada del Partido de la Gente (PDG), para abordar las aprensiones de la colectividad en torno a la iniciativa y que le hizo ver al secretario de Estado su preocupación respecto de que el financiamiento, no obstante ser de cargo del empleador, salga de los recursos que se disponen para el Seguro de Cesantía.
En la cita, los diputados del PDG plantearon al ministro su postura; sin embargo, también se manifestaron abiertos a avanzar en la iniciativa. Algo que días antes, el secretario general y fundador del partido, Franco Parisi, había comentado a Diario Financiero, pero postulando que el copago para sala cuna debía salir del Fondo de Cesantía del padre del niño.
No obstante, la definición del gobierno de dar sólo seis días para la discusión del proyecto a los diputados provocó la molestia del PDG. En este sentido la presidenta de la comisión de Desarrollo Social y subjefa de bancada de la tienda, Tamara Ramírez, reiteró que existe la disposición a avanzar en el proyecto “porque creemos que Chile tiene que terminar con una norma que durante años ha puesto el costo del cuidado principalmente sobre las mujeres, pero queremos hacerlo bien y con un sistema que sea sostenible en el tiempo”.
En la bancada recuerdan, como ya lo han hecho en otras circunstancias respecto a otras iniciativas, que los votos del PDG adquieren especial relevancia para el avance del proyecto. Sin embargo, sostienen que para el financiamiento se debe buscar una alternativa que no afecte los recursos destinados a proteger a los trabajadores frente a un eventual período de cesantía.
Respaldo al proyecto “siempre y cuando…”
En este sentido, Ramírez añadió que en lo que respecta al financiamiento “hemos pedido al Ejecutivo antecedentes técnicos y proyecciones que nos permitan saber cómo se sostendrá el fondo a cinco, 10 o 15 años”, porque “no queremos aprobar una fórmula que mañana termine debilitando otros mecanismos de protección de los trabajadores o que genere un problema de financiamiento futuro”.
Por su parte, su compañero de bancada Patricio Briones aseguró que respaldará el proyecto cuando corresponda votarlo en la Sala “siempre y cuando el Ejecutivo revise la forma de financiamiento que este conlleva”, pues entiende que el Seguro de Cesantía está para proteger a los trabajadores y que “es inconducente que sean parte de estos montos los que financien el beneficio a mujeres que van a tener a sus hijos bien cuidados durante el desarrollo de sus funciones. Por eso, el Seguro de Cesantía no se toca”.
En la misma línea, la diputada Paula Olmos complementó los dichos de sus predecesores, señalando que la sala cuna “no puede construirse a costa de otro derecho laboral”.
Así las cosas, con sus 14 diputados, el PDG será parte de una votación clave para el futuro del proyecto de Sala Cuna, señalan desde la bancada, desde donde explican que mantendrán su respaldo al proyecto en general, pero “marcando como condición que el financiamiento no se haga a costa del Seguro de Cesantía de los trabajadores”.
La visión del gobierno
Tras conocerse la postura del PDG, el ministro Rau enfatizó que continuará abierto al diálogo con las distintas colectividades.
"Nos hemos juntado con parlamentarios de distintas bancadas. Efectivamente, es de público conocimiento que nos hemos reunido ya en más de una ocasión con el Partido de la Gente. Nosotros estamos, por supuesto, muy abiertos al diálogo en la medida que podamos concitar puntos de encuentro y estamos dispuestos a seguir conversando. Vamos a insistir en el mecanismo de financiamiento propuesto anteriormente, porque no tenemos los recursos para financiarlo de otra forma", agregó.