Aunque el proyecto que declara feriado el 17 de septiembre de este año figuraba como de “fácil despacho” en la tabla de la Comisión de Gobierno de la Cámara de este martes, la sesión estuvo marcada por una tensa discusión que terminó dilatando su tramitación. Lejos de lo previsto, la instancia apenas alcanzó a aprobar la iniciativa en general y dejó para la próxima semana su votación en particular.
El proyecto obtuvo un amplio respaldo, con nueve votos a favor y cuatro en contra, estos últimos de los republicanos Felipe Ross, Cristián Araya y Álvaro Carter, y del libertario Álvaro Jofré. Sin embargo, la media hora destinada a la discusión y votación de las iniciativas de fácil despacho no fue suficiente para completar su tramitación.
Antes de que venciera el plazo, Araya anticipó que no daría la unanimidad necesaria para extender la sesión, lo que habría permitido votar el proyecto en particular y despacharlo desde la comisión para que fuera revisado cuanto antes por Hacienda.
En paralelo, el único invitado a la sesión, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se excusó de asistir debido a compromisos asumidos previamente.
La discusión estuvo marcada especialmente por las intervenciones de los diputados republicanos Araya y Ross, quienes descartaron que buscaran dilatar u obstruir la tramitación, aunque realizaron sucesivas intervenciones que extendieron el debate.
Araya cuestionó que, dada la trascendencia de la iniciativa, no se hubiera convocado a otros ministros y expertos. Incluso acusó que Quiroz había sido invitado con tan poca anticipación que se hacía difícil su asistencia.
Ross, en tanto, advirtió que “es una irresponsabilidad tremenda avanzar en estas circunstancias” y sostuvo que los parlamentarios debían contar con mayores antecedentes antes de pronunciarse sobre el proyecto.
¿Propuesta apocalíptica?
Luego, Araya propuso retirar el proyecto de fácil despacho para que “lo podamos tramitar como corresponde (…) y podamos tener una discusión seria”, escuchando a ministros y expertos. En medio de lo cual, la diputada Andrea Parra (PPD) intervino para acusar una “maniobra dilatoria de los diputados republicanos”.
Acto seguido el diputado socialista César Valenzuela señaló que, si ésta “fuera una propuesta apocalíptica, supongo que el ministro de Hacienda estaría acá”; mientras que su par comunista Marcos Barraza lamentó la inasistencia de Quiroz, lo que también interpretó como que “el feriado no genera un perjuicio”.
Siguiendo con la estrategia republicana, Ross denunció que lo que se intentaba hacer era “empujar entre gallos y media noche una iniciativa inadmisible” tras lo cual dio a conocer algunos datos que -aseguró- recopiló entre expertos que se los hicieron llegar. Así apuntó que eliminar un día hábil del mes de septiembre significa un 5% de actividad mensual: “por supuesto que esto tiene un impacto en la economía, en el Imacec de septiembre al menos en 0,5 puntos, equivalente a US$ 150 millones menos en el PIB anual”. Y añadió que también repercutirá en la producción industrial; genera costo fiscal y no entrega los ingresos adicionales para crear mayor consumo.
La propuesta de Araya de retirar de fácil despacho el proyecto se rechazó y luego se votó en general la iniciativa. Después de que fuera aprobada, el diputado pidió la palabra nuevamente, señalando que “frente al descalabro económico que vive el país, me parece impresentable que la propuesta de la Cámara de Diputados sea un feriado adicional” y junto con ello adelantó que no daría la unanimidad para extender el plazo para la votación en particular, lo que se postergó para la sesión del próximo martes.