La industria del retail chileno comienza a enfrentar un nuevo proceso de recambio tecnológico. Supermercados, tiendas de conveniencia y otros establecimientos que comercializan alimentos deberán avanzar en la sustitución de refrigerantes utilizados durante décadas, en medio de las restricciones que comenzarán a aplicarse en los próximos años.
Chile deberá reducir en 97,5% las importaciones de hidroclorofluorocarbonos (HCFC) a partir de 2028 y prohibirlas completamente desde el 1 de enero de 2030. Entre estas sustancias se encuentra el R22, uno de los refrigerantes históricamente utilizados en instalaciones comerciales.
En este escenario, la italiana Epta, especializada en refrigeración comercial y que estima contar con entre 30% y 35% del mercado chileno, inaugurará junto a Inacap un centro de entrenamiento para técnicos especializados en tecnologías que utilizan refrigerantes naturales, como CO2 y R290.
El proyecto contempla una inversión superior a US$ 110 mil para construir y habilitar un laboratorio especializado.
Será el cuarto centro de entrenamiento que la compañía instala en América, después de dos recintos en Estados Unidos y uno recientemente inaugurado en México. Desde Chile buscará capacitar a técnicos provenientes también de otros países de Sudamérica.
“Este centro no está pensado únicamente para capacitar a los trabajadores de Epta. Queremos contribuir a que exista una mayor cantidad de técnicos preparados en el mercado, porque el avance de estas tecnologías dependerá de que haya personas capaces de instalarlas y operarlas correctamente”, explicó el gerente regional de Epta Pacífico, Marcelo Cataldo, en un comunicado.
El costo energético detrás del cambio
El recambio supone una inversión inicial mayor para los operadores, pero la empresa sostiene que podría tener como contrapartida menores costos de operación.
Según las estimaciones de Epta, los sistemas que utilizan estas nuevas tecnologías pueden reducir alrededor de 20% el consumo energético asociado a refrigeración. Dado que este ítem representa aproximadamente la mitad del gasto eléctrico de un supermercado, la firma calcula que el efecto podría equivaler a cerca de 10% de su cuenta eléctrica total.
“Si un supermercado paga $ 5 o $ 6 millones en electricidad, esto puede significar un ahorro de $ 500 mil a $ 600 mil al mes, es decir, aproximadamente un mes gratis al año”, ejemplificó Cataldo.

Marcelo Cataldo y Lucas Palacios en el centro.
La compañía asegura además haber registrado reducciones de entre 30% y 40% en emergencias técnicas y menores requerimientos de infraestructura eléctrica de respaldo.
Actualmente, el 100% de los muebles autocontenidos comercializados por Epta utiliza R290, mientras que entre 70% y 80% de sus nuevas centrales de frío incorpora refrigerantes naturales, principalmente CO2.
La reducción progresiva de las cuotas disponibles para importar HCFC debería disminuir su oferta y encarecer el mantenimiento de los equipos que todavía utilizan estos refrigerantes, agregando presión para renovar las instalaciones.
El cambio también plantea desafíos operacionales. Las centrales que funcionan con CO2 trabajan con presiones considerablemente mayores que los equipos convencionales, por lo que requieren protocolos específicos de seguridad, sensores para detectar fugas y sistemas de evacuación y alivio de presión.
“El día que un sistema de CO2 falle por una mala operación, el mercado puede concluir que la tecnología no funciona, cuando el verdadero problema será que alguien no supo manejarla. Por eso es tan importante que la formación avance junto con el recambio tecnológico”, afirma Cataldo.
Demanda por técnicos
La alianza con Inacap considera entrenamiento práctico, capacitación en línea y actualización para especialistas que actualmente trabajan en terreno. Los refrigerantes naturales ya forman parte de una asignatura electiva de la carrera de Refrigeración de la institución y, como parte del acuerdo, estos contenidos serán incorporados a la formación obligatoria en la próxima actualización de la malla curricular.
“Yo no puedo ser dueño del conocimiento. Si hay más técnicos en el mercado que sepan trabajar con estas tecnologías, será más fácil que la industria avance. Necesitamos formar especialistas para Epta, pero también para nuestros clientes y para el mercado en general”, sostiene Cataldo.
Según datos entregados por Inacap correspondientes a su encuesta de titulados de 2025, los técnicos e ingenieros de Refrigeración y Climatización registraron una tasa de inserción laboral de 100%, con empleos vinculados al área estudiada. La institución también ha incrementado las matrículas de técnico en Refrigeración y Climatización en Santiago, desde 126 estudiantes en 2022 hasta 275 en 2026.
La encuesta señala además que los titulados de técnico en Refrigeración y Climatización alcanzan una renta promedio de $ 956 mil.
Epta cuenta con cerca de 28 años de presencia de marca en Chile, incluidos 13 años como filial directa, y emplea alrededor de 150 personas en el país. Desde su operación local también atiende los mercados de Perú, Ecuador y Colombia, además de un cliente en Panamá.
Tras adquirir la austríaca Hauser en febrero de este año, el grupo alcanzó ingresos consolidados proforma superiores a US$ 2.000 millones y una dotación cercana a 10 mil trabajadores.