Un duro revés enfrenta Deportes Osorno, esta vez en tribunales. El Tribunal de Asuntos Patrimoniales (TAP) de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) falló en contra del equipo sureño tras una denuncia presentada por Blanco y Negro (ByN), sociedad que administra Colo-Colo, por los derechos de formación del volante Fabián Alvarado.
El documento -al que tuvo acceso DF- detalla que Deportes Osorno deberá pagar US$ 101.425 (cerca de $ 94 millones) a Colo-Colo, tras reconocer que se cumplían los requisitos para proceder el cobro de los derechos formativos del jugador.
En un inicio ByN solicitó una indemnización de US$ 202.849 que corresponde al plazo, según explicó, en que el jugador estuvo en sus registros. El TAP consideró que los derechos de formación proceden cuando el club participa efectivamente en el desarrollo y evolución del futbolista y este posteriormente firma su primer contrato profesional con otra institución, como ocurrió en este caso con Deportes Osorno.
Sin embargo, el tribunal decidió rebajar hasta un 50% la sanción económica debido a que determinó que Colo-Colo otorgó “la libertad de acción al jugador. Así, el "monto antes indicado debe reducirse en tal proporción quedando fijado en definitiva en la suma de US$ 101.425 ”, señala el escrito.
Uno de los argumentos que sostuvo el club de la región de Los Lagos es que no debería considerarse el periodo pandemia (marzo 2020 y septiembre 2021) en la formación debido a que la actividad estuvo suspendida por la ANFP debido a las restricciones sanitarias.
Sin embargo, la posición que prevaleció fue la de Colo-Colo. El club sostuvo que la suspensión de las competencias no significó que hubiera dejado de cumplir sus obligaciones formativas con el jugador y que el proceso de formación no se limita a la participación en partidos oficiales.
El momento de Los Toros
Este fallo se suma al dictado en junio por el caso del jugador Carlos Soto, por el que Provincial Osorno también debe pagar una indemnización a Colo-Colo. En paralelo, el club sureño recurrió al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) y a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para cuestionar lo dictado.
Pese a esas acciones, Deportes Osorno deberá cumplir con el fallo para evitar nuevas sanciones, que podrían ir más allá del ámbito económico y alcanzar el plano deportivo. El club disputa actualmente la fase final del campeonato de Segunda División y marcha cuarto, con tres puntos y un partido pendiente, por lo que una eventual resta de puntos podría afectar sus opciones de ascenso.