La inversión es el factor más importante para que Colombia pueda sostener las actuales tasas de crecimiento, y eso también se aplica para el resto de la región, dijo Álvaro Uribe, quien gobernó a Colombia entre 2002 y 2010.
En entrevista exclusiva con Diario Financiero -durante una visita a Chile para participar en la inauguración del nuevo edificio corporativo de Deloitte- el ex presidente sostuvo que Latinoamérica debería aspirar a una tasa de inversión de 30% del Producto Interno Bruto, y aseguró que uno de los sectores colombianos donde se necesita de inversión chilena es el área forestal.
- En los últimos meses Colombia ha presentado una desaceleración ¿Cuáles son las causas? ¿Factores externos, internos o es que el país está entrando en la trampa del ingreso medio?
- El país no está entrando en la trampa del ingreso medio. El país tiene un enorme potencial. Cuando nuestro gobierno comenzó en 2002 la inversión total en Colombia era de US$ 22 mil millones, US$ 2 mil millones de inversión extranjera y el resto doméstica. El año pasado la inversión fue de US$ 90 mil millones, US$ 13 mil millones netos de inversión extranjera y US$ 77 mil millones de inversión doméstica. ¿Qué ha pasado en los últimos años? Ha habido una enorme revaluación del peso colombiano, no se ha compensado a los sectores exportadores, lo que sí hacía nuestro gobierno; se ha desacelerado la construcción de infraestructura; y hay un deterioro de la seguridad, lo que no da buenas señales a la inversión privada. Colombia tiene la posibilidad de mantener una tasa de inversión de 30% del PIB y a eso le tiene que apostar.
- Usted mencionó la apreciación del peso colombiano ¿Cómo evalúa lo que se ha hecho hasta ahora? ¿A qué cree que apuntarán las medidas que el gobierno anunciará el 15 de abril?
- No sé qué medidas van a anunciar, apenas hay filtraciones de prensa. Ojalá se redujeran las tarifas de energía para el sector industrial, porque las generadoras de energía han trabajado con tasas de retorno de 17%, con costos de capital de 17%, eso ojalá lo redujeran a 5% o 6%. En el gobierno nuestro, que vivimos esos períodos de revaluación, se apoyó al exportador. Por ejemplo, al sector agrícola exportador se le apoyó con dineros del Estado para que pudieran mejorar prácticas culturales de manejo de cultivos, para que pudieran comprar seguros cambiarios y forwards.
- ¿Y qué es lo que usted recomienda, la compra de dólares o el apoyo directo a los exportadores?
- En nuestro gobierno el banco central adoptó la fórmula chilena, que es comprar una cantidad de dólares al día. La inflación colombiana, que es hoy muy baja, permite que el banco central aumente la cantidad que está comprando. La Tesorería de la nación, en la medida en que el gobierno no derroche recursos, podría tener recursos también para aumentar la compra de divisas. Nuestros países van a tener que distinguir entre lo que es la promoción de la inversión de largo plazo y la permisividad con los capitales golondrina. A nuestro gobierno no le tembló la mano para imponerle mayores costos y desmotivar la presencia de capitales golondrina, porque esos capitales devalúan al corto plazo, pero no le hacen bien a los procesos sostenidos de crecimiento económico en el largo plazo.
Atracción de inversiones
- Uno de los países que ha invertido con fuerza en Colombia es Chile ¿Qué sectores quedan por explotar y cómo evalúa la presencia de los chilenos en Colombia?
- La presencia de los chilenos ha sido extraordinaria. Yo vivo muy orgulloso de las buenas relaciones de mi gobierno con los gobiernos del presidente Lagos, la presidenta Bachelet y el presidente Piñera. En nuestro período se firmaron tres acuerdos fundamentales con Chile: el de libre comercio, el de promoción de inversiones y el de desmonte de la doble tributación. Uno ve una gran presencia de la inversión chilena en el retail colombiano, en los campos, en pensiones y en salud. Ojalá haya una gran presencia chilena en la minería. Necesitamos una gran presencia en el sector de los servicios, ya lo vemos en el sector financiero. Y Colombia ha hecho grandes inversiones en Chile, como lo que realizó Sura, de Medellín, en ING Chile; y de Interconexión Eléctrica de Colombia en la compra a los españoles de una de las conexiones viales del sur de Chile. Pero quisiera llamar la atención sobre un sector en el cual a Chile le iría muy bien si invirtiera más: el sector forestal, teniendo en cuenta los éxitos de Chile y las condiciones de Colombia.
- ¿Qué espera del Tratado de Libre Comercio con EEUU?
- Siempre dijimos en nuestro gobierno que un TLC no produce el milagro exportador. Para mí, la prioridad del TLC con EEUU, lo más importante en el corto plazo, no era la expectativa de un incremento sustancial de las exportaciones, sino la convicción de que sería una señal de confianza para que afluyera más inversión a Colombia. La tasa de inversión tiene que ser la preocupación fundamental de la economía. Muchos en América Latina históricamente han evaluado la economía por el crecimiento, la inflación y el empleo. Pero detrás de todo eso hay un motor, que se llama tasa de inversión.
- Y esa es la clave para que Colombia siga creciendo…
- Por supuesto, y para toda la región. La región se debería proponer una tasa de inversión de 30%, y la tasa exclusiva del sector privado debería ser no inferior a 22%. Pero para hacer esa inversión incluyente, América Latina tiene que pensar en el tema del desempleo juvenil. Se requiere una combinación de educación y recursos estatales otorgados a través del sector privado para darle a los jóvenes posibilidades de emprendimiento. Hay que darle a los jóvenes educación, a todos, educación integral, en el nivel tecnológico, universitario, científico, vocacional. Y al mismo tiempo recursos para el crédito, fondos de garantía para el crédito y fondos de capital de riesgo para los proyectos innovadores. Los recursos para las empresas nacientes los tiene que financiar el Estado, pero aplicarlos a través del sector privado.