Aunque todavía se está lejos del compromiso de campaña de un crecimiento económico de 6%, el gobierno de Keiko Fujimori presentó una mejora de las estimaciones de crecimiento para Perú, en la primera entrega del Marco Macroeconómico Multianual (MMM), que -aunque anual- es un informe con un propósito similar al del Informe de Finanzas Públicas que el Ministerio de Hacienda entrega trimestralmente en Chile.
Concretamente, el MMM publicado este viernes por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), liderado por Elmer Cuba, proyecta que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 3,4% tanto en 2026 como en 2027. La cifra supone una revisión al alza frente al escenario que había dejado la administración anterior: en el Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas (IAPM), publicado en abril, el MEF esperaba una expansión de 3,2% para este año y el mismo porcentaje para 2027.
La nueva estimación se conoce después de que la actividad mostrara un desempeño favorable durante la primera parte del año. La economía peruana se expandió 3,05% durante el primer trimestre y, en ese contexto, el nuevo MMM sostiene que “mantendría un desempeño dinámico en los próximos meses, respaldado por la evolución favorable de los indicadores adelantados”. Entre ellos, menciona el comportamiento de la demanda eléctrica y otras señales vinculadas a la inversión y el consumo.
El diagnóstico mantiene algunos elementos que ya estaban presentes en las proyecciones de abril. Entonces, el MEF esperaba que la demanda interna fuera el principal soporte de la actividad y calculaba que la inversión privada crecería 5,5% durante 2026, mientras que el consumo privado avanzaría 3,3%. También destacaba que las expectativas empresariales acumulaban 22 meses consecutivos en terreno optimista a marzo, el período más prolongado desde que existe registro.
Ahora, el gobierno de Fujimori vuelve a poner el énfasis en el gasto privado. Para 2026, el MMM atribuye el crecimiento de 3,4% a una “sólida demanda interna asociada al repunte del gasto privado”. Para 2027, en tanto, el mismo ritmo de expansión estaría apoyado por la continuidad del dinamismo de la demanda interna y una recuperación gradual de los sectores primarios.
A ese escenario se suman mejores condiciones financieras. El MEF destaca la recuperación de las expectativas empresariales y prevé una convergencia gradual de la inflación al rango meta durante 2027. A juicio de la cartera, los fundamentos macroeconómicos del país y una política económica responsable respaldan la capacidad de Perú para sostener la expansión y absorber eventuales shocks internos y externos.
El salto a 4%
Sin embargo, el repunte más relevante de las nuevas proyecciones aparece a partir de año subsiguiente. Para el período 2028-2030, el gobierno espera que la economía peruana crezca 4%, bastante por encima del 3,2% que contemplaba el informe de abril para 2028 y 2029. El escenario coincide con lo anticipado semanas atrás por Cuba, quien, según Gestión, había señalado que la economía peruana crecería como mínimo 4%.
Para alcanzar ese ritmo, el MEF apuesta a una combinación de mayor gasto privado y exportaciones. La proyección, señala el MMM, está “impulsada por la solidez de la demanda interna, en particular por el mayor gasto privado, y el dinamismo de las exportaciones”, estas últimas favorecidas por la recuperación de la oferta primaria una vez que se normalicen las condiciones climáticas.
Pero el escenario de mediano plazo no descansa exclusivamente en una recuperación cíclica. El Ejecutivo plantea que será necesario implementar medidas para elevar la competitividad y productividad, sostener el crecimiento, reducir la informalidad y favorecer la inclusión social y la movilidad.
También existen factores capaces de llevar el crecimiento por encima del escenario central. “Una mayor expansión de la inversión privada a lo largo del año” impulsaría positivamente la actividad, afirma el nuevo MMM. A ello podrían sumarse precios de los metales mayores a los previstos, con efectos favorables sobre las exportaciones y la inversión minera.
El Niño, el principal riesgo interno
No obstante, el mayor optimismo de las nuevas proyecciones convive con un riesgo climático relevante. El escenario del MEF incorpora los efectos de El Niño costero, que amenaza especialmente a la agricultura, la pesca y otras actividades primarias.
El MMM considera que la fortaleza de la demanda interna permitiría compensar parcialmente los choques de oferta asociados al fenómeno. Al mismo tiempo, señala que “una mayor implementación de medidas de prevención frente al fenómeno El Niño costero” contribuiría a mitigar sus efectos sobre la actividad.
El escenario podría deteriorarse si el fenómeno aumenta de intensidad. El documento identifica como principal riesgo interno que El Niño costero alcance una magnitud similar a la observada en 1982 y 1998. En ese caso, advierte el MEF, podría verse más afectada la producción agropecuaria, manufacturera y pesquera, además de registrarse daños en infraestructura, interrupciones en las cadenas logísticas y mayores presiones inflacionarias.
En paralelo, el frente externo constituye otra fuente de riesgo para las proyecciones. Una intensificación o persistencia del conflicto en Medio Oriente podría elevar los precios internacionales del petróleo, afectar el comercio global y desacelerar el crecimiento de la economía mundial, reduciendo la demanda externa por las exportaciones peruanas.