Bill Gates ha dicho que ciertos empleos deberían ser designados como “reservados para humanos” para evitar que sean reemplazados por la IA, advirtiendo que los gobiernos no están preparados para los “tiempos turbulentos” que traerá esta tecnología.
En un ensayo de 6 mil palabras, el cofundador de Microsoft advirtió el miércoles que los líderes mundiales no están haciendo lo suficiente para responder al avance de la IA, que, según dijo, afectará prácticamente a todas las áreas de las políticas públicas y requerirá una respuesta gubernamental mayor que los cambios institucionales impulsados en materia de seguridad nacional después de los atentados terroristas del 11 de septiembre.
Gates advirtió que “muchos empleos desaparecerán para siempre”, pero sostuvo que los responsables de formular políticas podrían “reservar ciertas cosas para que solo las hagan personas”, en parte como una medida para proteger a grupos de trabajadores “que no pueden cambiar de empleo fácilmente”.
“Me gusta la expresión ‘reservado para humanos’ porque me hace pensar en las reservas naturales: lugares donde podríamos construir edificios y carreteras, pero elegimos no hacerlo porque la pérdida sería demasiado grande”, escribió.
“En el ámbito de la salud, por ejemplo, imaginen que un robot les da la terrible noticia de que tienen una enfermedad incurable. No existe ninguna razón técnica por la que no pudiera hacerlo. Sin embargo, no debería hacerlo”, añadió Gates en su primer texto extenso sobre IA en tres años.
El ensayo publicado el miércoles constituye una de las primeras grandes intervenciones públicas de Gates desde que se vio involucrado en el escándalo de Jeffrey Epstein, que también puso bajo escrutinio la relación de la Fundación Gates con el fallecido delincuente sexual de menores condenado.
Gates se ha mantenido como presidente de su fundación benéfica, valorada en US$ 89.000 millones, y no ha sido acusado de participar en los delitos de Epstein. Anteriormente, Gates dijo que lamentaba “cada minuto” que pasó con el delincuente sexual, en lo que, según explicó, fue la equivocada creencia de que el financista podía conseguir donaciones filantrópicas de personas adineradas.
Llamado internacional
La intervención de Gates sobre la IA se produce en medio de una creciente preocupación por su impacto en la economía y la sociedad. OpenAI y Anthropic, dos de los principales desarrolladores de IA, también han advertido que los gobiernos necesitarán nuevas políticas para regular los riesgos de esta tecnología y hacer frente a las disrupciones económicas.
El ensayo del multimillonario hizo un llamado a la coordinación internacional, incluida China, y señaló que surgirán cuestiones complejas sobre quién decidirá qué empleos deben reservarse para los humanos y cómo responder si determinados países permiten un mayor grado de automatización.
Gates expuso amplias preocupaciones sobre el impacto de la IA en la fuerza laboral, su potencial para empoderar a actores maliciosos en áreas como la ciberseguridad y sus efectos en el desarrollo de los jóvenes.
Gates también escribió sobre su propia juventud. “Cuando estaba creciendo en Seattle, no tenía tantos amigos, aparte de algunos otros chicos que eran como yo”, relató, al recordar el “duro trabajo... para desarrollar mis habilidades sociales”.
“Dudo que hubiera hecho el mismo esfuerzo si hubiera tenido un compañero de IA en aquella época”, dijo, al señalar el potencial de los chatbots extremadamente complacientes para volverse adictivos.
También expresó preocupación por el impacto de la IA en la educación, citando indicios iniciales de que puede afectar el pensamiento crítico.
Gates también se sumó a empresas de IA como Anthropic y OpenAI para pedir cambios radicales en materia tributaria, incluido un impuesto a los robots y a los “tokens”, las unidades de datos procesadas por los sistemas de IA.
“Ahora mismo, si eres un empleador y contratas a una persona, pagas impuestos sobre la nómina por sus ingresos. Pero si compras un robot, normalmente puedes contabilizarlo inmediatamente como un gasto empresarial. El sistema tributario te incentiva a reemplazar personas por máquinas”, afirmó.
“La IA será o bien el mayor igualador jamás inventado o la peor fuente de injusticia. El desafío es monumental”, escribió Gates. “Desafortunadamente, en este momento no nos estamos preparando para ello. No veo evidencia de que los líderes, expertos y comunidades estén enfrentando adecuadamente estos desafíos”.