Katie Zacharia dejará de desempeñarse como secretaria de prensa del Presidente Donald Trump tras permanecer menos de una semana en el cargo, sumiendo nuevamente en el caos al equipo de comunicaciones de la Casa Blanca.
Zacharia ya había dejado el cargo este viernes, según personas familiarizadas con el asunto que solicitaron el anonimato para describir la decisión antes de que se hiciera pública.
Un funcionario de la Casa Blanca señaló que Zacharia está en proceso de dejar el puesto. No está claro si asumirá otro cargo en la Casa Blanca o en el entorno de Trump.
Trump dijo este viernes que la había alentado a "reconsiderar" su posición, aunque evitó precisar si la despediría. "Le dije: 'Sinceramente, si yo fuera tú, lo reconsideraría'", declaró a periodistas en la Casa Blanca.
La gestión de Zacharia fue complicada desde el principio. Su primera y única conferencia de prensa fue ampliamente criticada, ya que habló lentamente y con vacilaciones mientras leía declaraciones preparadas, y solo aceptó preguntas de tres periodistas.
También enfrentó numerosas preguntas sobre si se había presentado falsamente como abogada, pese a no haber aprobado el examen de habilitación profesional. Trump también la describió como "abogada" en la publicación en redes sociales en la que anunció su contratación.
El rápido ascenso y caída de Zacharia fue notable, incluso para los estándares de la Casa Blanca de Trump. Recordó al primer mandato del Presidente, cuando su equipo estuvo marcado por una constante rotación de personal y turbulencias. En ese entonces, el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Anthony Scaramucci, fue despedido tras solo 11 días en el cargo.
"Los récords están hechos para romperse. Pero no disfruto del sufrimiento ajeno", publicó Scaramucci este viernes en X.
Los esfuerzos de Zacharia por defenderse tampoco transcurrieron sin dificultades. Enfrentó preguntas difíciles sobre su formación jurídica en dos entrevistas con Fox News, un medio que habitualmente mantiene una postura favorable hacia la administración. En otra entrevista con un comentarista conservador, Zacharia hizo un comentario despectivo sobre China, al señalar que carecía de "baños adecuados".
El Presidente atribuyó sus problemas a lo que describió como un trato injusto por parte de los medios de comunicación, pero aun así sugirió que el puesto podría no ser adecuado para ella. "Le dije que creo que estaría mejor siendo feliz y no estoy seguro de que alguna vez pueda ser feliz en este trabajo", afirmó. "Le dije: 'Katie, ¿necesitas esto? No creo que lo necesites'".
Cuando se le preguntó si la obligaría a dejar el cargo, Trump respondió que está "considerando hacer algo", pero que "voy a dejar que ella tome esa decisión".
Aun así, había señales de que la Casa Blanca buscaba mantener a Zacharia dentro de su círculo. Según personas familiarizadas con el asunto, estaba previsto que ella y su familia cenaran este viernes con el vicepresidente JD Vance y su familia en el Observatorio Naval de Washington.
Las turbulencias se producen a poco más de dos semanas de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, en las que los republicanos enfrentan dificultades para convencer a los votantes escépticos de que sigan apoyándolos, en medio de su frustración por el costo de la vida.
Con la salida de Zacharia, Trump vuelve a quedarse sin secretaria de prensa de la Casa Blanca, un cargo cuya función tradicional es amplificar el mensaje del Presidente en los medios de comunicación.
Zacharia reemplazó a Karoline Leavitt, una antigua asesora de Trump que dejó el cargo de secretaria de prensa en agosto. No está claro quién ocupará ahora el puesto ni cuándo se designará a esa persona.