El grupo Compañía de Acero del Pacífico (CAP) vio lastrados sus resultados del segundo trimestre de una forma que tomó por sorpresa a los analistas, en medio de los coletazos de la crisis en Medio Oriente. Con ello la acción se hunde a mínimos del año.
CAP retrocede 4,3% hasta los $ 5.500 por acción al inicio de la tarde en la Bolsa de Santiago, lo que representa el peor desempeño entre los 30 papeles del S&P IPSA en la sesión y su precio más bajo desde octubre de 2025.
A partir de la primera línea de ventas, los resultados de la compañía se ubicaron por debajo de los pronósticos generales. El Ebitda del trimestre abril-junio cayó 13% interanual a US$ 53,3 millones, un 41% por debajo de la estimación promedio de cuatro casas de estudios, por lejos la mayor desviación que se ha visto a nivel operacional en esta temporada de resultados.
Con ventas relativamente estables, el margen Ebitda de este período disminuyó a 13,5%, versus el 15,8% de hace un año atrás. Finalmente, las pérdidas trimestrales de US$ 43,4 millones, similares a las comparables de 2025, fueron más profundas que las US$ 27 millones esperadas.
Desafíos productivos
"Nos sorprendió negativamente el fuerte aumento de los costos de distribución, que, según la empresa, se debió a un fuerte incremento de las ventas mediante CFR (sigla en inglés de "costo y flete") dentro de la cartera de productos", publicaron los analistas Rubén Alvarado y Aldo Morales de BICE Inversiones.
EL cash cost C1 del trimestre ascendió US$ 55,4 por tonelada, siendo una cifra menor que la de hace un año, pero mayor que la del primer trimestre, frente a lo que CAP aludió a mantenciones programadas y mayores costos del petróleo.
Bci Corredor de Bolsa informó que sus cálculos subestimaron en US$ 3,4 este cash cost C1. "Prevemos que el negocio de minería del hierro continuará enfrentando dificultades operacionales durante este año, fuertemente impactado por el alza en las tarifas de flete marítimo a causa de tensiones geopolíticas y por los recientes impactos del sistema frontal, los cuales afectarán negativamente los volúmenes de producción", plantearon los analistas José Ignacio Pérez y Marcelo Catalán.
Con esto, previeron que el esfuerzo de la compañía por mantener el cash cost C1 dentro de su rango proyectado (guidance) se vería parcialmente neutralizado por factores exógenos, limitando la expansión del margen Ebitda hacia la segunda mitad del año.
BICE observó que la empresa aplicó una reclasificación de las ventas CFR través de los gastos generales y administrativos a nivel consolidado, lo que en teoría debería ser neutro en términos de Ebitda. "Sin embargo, creemos que el creciente número de cambios en la presentación de informes dificulta una evaluación más profunda de los resultados", alertó.
El negocio minero ha sido el principal soporte de CAP durante 2026 en términos de sus resultados operacionales. El mayor deterioro proviene del segmento industrial del conglomerado -Cintac y Huachipato- que acumula un Ebitda negativo en estos seis meses.
Las acciones de CAP hicieron amagos de repuntar a principios de junio, tras conocerse una negociación con Aceros AZA que le permitiría a esta última combinar los activos siderúrgicos de Huachipato con sus capacidades productivas.