La paridad dólar-peso abrió más arriba este jueves, en medio de la cautela generalizada antes de que mañana toque escuchar al presidente de la Reserva Federal (Fed) en el megaevento de Jackson Hole.
El dólar subía $ 3 hasta los $ 924,8 en la apertura, después de aumentar $ 7 en una sesión que estuvo marcada por los índices de precios de gasto en consumo personal (PCE, sigla en inglés), que dieron cuenta de una inflación todavía difícil de controlar en Estados Unidos.
Los rendimientos del Tesoro subían alrededor de 2 puntos base (pb) a lo largo de la curva, mientras un indicador del dólar global no mostraba cambios relevantes, al igual que los precios del cobre transados en Londres.
Esperando a Warsh
Este jueves comienza el Simposio Económico de Jackson Hole en el estado estadounidense de Wyoming, un evento organizado anualmente por la Reserva Federal de Kansas City y que representa el encuentro de banqueros centrales más influyente del mundo.
La cita cumple tradicionalmente el rol de un sustituto de reunión de política monetaria estadounidense, al estar entre las reuniones de julio y septiembre. Así, el mercado escuchará con atención este viernes las palabras de Kevin Warsh, el presidente de la Fed, para evaluar qué tan factible es una próxima alza de tasas de interés.
El mercado no se tomó a bien la conferencia de prensa de Warsh que siguió a la reunión de julio, en la que el consejo mantuvo sin cambios la tasa clave, ya que no percibió una argumentación suficientemente clara para respaldar la decisión, en un contexto de alta inflación producto de la guerra en Medio Oriente.
Ahora, ciertos indicadores de precios, empleo y consumo han tendido a sorprender a la baja, a la vez que el conflicto se ha suavizado. En todo caso, los operadores de futuros y swaps descuentan alrededor de un tercio de probabilidad de que la Fed anuncie un alza de 25 pb en septiembre, y si no, a diciembre lo dan por seguro.