La paridad dólar-peso siguió al alza este jueves, en medio de la cautela generalizada antes de que mañana toque escuchar al presidente de la Reserva Federal (Fed) en el megaevento de Jackson Hole.
El precio del dólar subió $ 4,6 hasta los $ 926,4 al cierre de las operaciones en Chile, aunque el impulso inicial se moderó, pues a media mañana había llegado a tocar los $ 929 en las pantallas de Bloomberg.
La mayoría de las divisas emergentes se debilitó, y en la región este deterioro fue encabezado por el peso colombiano, seguido por el chileno y el real brasileño, mientras un indicador que compara al dólar con otras "monedas duras" operó estable.
Esto, mientras los rendimientos del Tesoro subieron entre 2 y 3 puntos base a lo largo de la curva, anticipándose a un posible sesgo restrictivo desde la Fed. De todas formas, el cobre transado en Londres subió 0,4% a US$ 6,49 por libra, y así también ganaron terreno metales preciosos como el oro y la plata.
Esperando a Warsh
Este jueves comenzó el Simposio Económico de Jackson Hole, un evento organizado anualmente por la Fed de Kansas City, y que representa el encuentro de banqueros centrales más influyente del mundo.
"Creo que es conveniente que pongamos límites para ayudar a que la inflación vuelva a la meta", dijo a CNBC la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, entrevistada en Jackson Hole. "Cuanto más tiempo se mantenga la inflación por encima de nuestro objetivo, más difícil nos resultará volver a reducirla", aseveró. Hammack estuvo entre los tres funcionarios que votaron por subir las tasas en la reunión de julio.
La cita en el estado de Wyoming cumple tradicionalmente el rol de un sustituto de reunión de política monetaria, al llenar la distancia que queda hasta septiembre en términos de la comunicación desde la Fed hacia el mercado. El público escuchará con atención este viernes las palabras de Kevin Warsh, el presidente de la Fed, para seguir evaluando la posibilidad de una pronta alza de tasas.
Los operadores de futuros y swaps descuentan alrededor de un tercio de probabilidad de que el banco central estadounidense anuncie una subida de 25 puntos base en septiembre, y si no, a diciembre lo dan por seguro.
El tipo de cambio chileno venía de aumentar $ 7 en una sesión que estuvo marcada por los índices de precios de gasto en consumo personal (PCE, sigla en inglés), los que dieron cuenta de una inflación todavía difícil de controlar en Estados Unidos.
"A los mercados les gustaría que el presidente ofreciera alguna aclaración sobre la función de reacción de la Fed -qué combinación de factores provocará un cambio en la política monetaria-, alguna perspectiva sobre las reformas del banco central y tal vez alguna explicación sobre cómo el aumento de las recompras de bonos del Tesoro podría afectar su toma de decisiones", publicaron los estrategas de divisas de Scotiabank Global, Shaun Osborne y Eric Theoret.
"Eso es bastante para un presidente de la Fed que se ha propuesto hablar menos. Alguien corre el riesgo de sentirse decepcionado. Seguimos considerando las recientes ganancias del dollar index más bien como una corrección frente a una tendencia bajista aún profundamente arraigada en los gráficos", dijeron sobre el dólar global.
El mercado no se tomó a bien la conferencia de prensa de Warsh en la reunión de julio, donde el consejo mantuvo sin cambios la tasa clave, ya que no percibió una argumentación suficientemente clara como para respaldar la decisión, en el contexto de altas presiones inflacionarias producto de la guerra en Medio Oriente.
Pese a la incertidumbre, la Bolsa de Nueva York cerró con ganancias, viendo que el relato sobre la Inteligencia Artificial se ha mantenido firme. Nvidia más que duplicó sus ingresos trimestrales, e informó que prevé un crecimiento de 70% en las ventas para el año fiscal que termina en enero de 2028, muy por encima del 40% al que habían apuntado las estimaciones de consenso.