Las últimas declaraciones del presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, desataron este viernes un enérgico repunte de las tasas de interés en Estados Unidos y una ola de compras de dólares a lo largo del mundo.
El tipo de cambio subió $ 5,5 hasta los $ 931,9 en el mercado chileno, con lo que cierra una cuarta jornada consecutiva al alza, completa un avance de $ 16 a nivel semanal y alcanza máximos desde el 31 de julio, según el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
La masiva demanda por el billete verde hizo que el dollar index subiera 0,5% a 99,7 puntos, mientras que divisas como el peso colombiano y el real brasileño se llevaron la peor parte de una amplia venta de monedas emergentes. Por su parte, los precios del cobre borraron sus alzas y quedaron sin cambios relevantes.
Tomar acción
En el marco del Simposio Económico de Jackson Hole, el mayor evento global de banqueros centrales, Warsh sostuvo que la alta inflación es "preocupante", y que la Fed tendrá un "trabajo por hacer" en caso de que no disminuya significativamente.
"La estabilidad de precios no se logra por sí sola, ni la inflación tiende necesariamente a volver a su valor promedio. Es tarea de la Fed garantizar la estabilidad de precios", aseveró el presidente del banco central estadounidense.
El rendimiento del Tesoro a dos años -sensible a la expectativa sobre las próximas decisiones de la Fed- se disparaba 12 puntos base (pb) y terminó conduciendo también un cierto aumento de las tasas largas, que inicialmente habían reaccionado a la baja.
"El presidente Warsh nos dio mucha más información aquí de la que habíamos obtenido en sus dos reuniones de política hasta la fecha. Se mostró reacio a ofrecer orientación prospectiva, pero sus palabras sonaron a eso, y su postura fue en general hawkish (restrictiva)", escribió el head regional de Research para las Américas de ING, Padhraic Garvey.
"Todas las posiciones bajistas sobre el dólar que se habían acumulado desde el viernes pasado, impulsadas por la debilidad de los datos y los problemas en el mercado de bonos, tuvieron que liquidarse, lo que desencadenó un repunte del dólar debido a un short squeeze (apretón de posiciones cortas)", observó el analista de mercados de City Index, Fawad Razaqzada.
Las declaraciones hicieron que los mercados monetarios pasaran a descontar casi 60% de probabilidad de que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, sigla en inglés) anuncie un alza de tasas de 25 pb en su próxima reunión, la de septiembre, mucho más que el tercio de probabilidad asumido antes del discurso.
Mirando hacia adelante, los operadores no sólo están dando por hecho que el banco central habrá implementado esta alza de 25 pb antes de que termine el año, sino que también descuentan un aumento adicional de 25 pb tan pronto como en el primer trimestre de 2027.
Los comentarios llegan después de que los índices de precios publicados esta semana dieran cuenta del persistente efecto inflacionario de la guerra que entre EEUU e Irán, justo antes de que esta cumpla seis meses.
Según Razaqzada, "el contraargumento frente a este reajuste hawkish de los precios es que, con la estabilización del petróleo ante indicios de un aumento del tráfico por el estrecho de Ormuz, las presiones inflacionarias podrían disminuir y la Fed tal vez no suba las tasas después de todo, especialmente si los informes de empleo e IPC sorprenden a la baja en las próximas dos semanas".
En una línea similar, Garvey manifestó que ING es "mucho más optimista respecto a la inflación y su trayectoria a la baja hasta 2027, sin necesidad de aumentos de tasas", aunque "bien podría existir la sensación de que el FOMC en su conjunto tal vez no tenga la misma paciencia que nosotros respecto al momento en que la inflación comience a bajar". Por ende, la reunión de septiembre es ahora mismo "una incógnita para el mercado".