El nuevo régimen de inversión de los fondos previsionales sigue generando reacciones entre los actores del mercado financiero. Tras publicar la normativa definitiva, la Superintendencia de Pensiones emitió el 10 de septiembre una resolución que definió los índices que deberán utilizar las AFP para construir las carteras de referencia de los fondos generacionales.
Uno de sus contenidos llamó especialmente la atención del mercado. Para la deuda soberana nacional, el regulador incorporó únicamente índices de bonos de la Tesorería denominados en unidades de fomento (BTU) y dejó fuera los instrumentos emitidos en pesos (BTP). La emisión de ambos instrumentos es coordinada por el Ministerio de Hacienda.
La sorpresa fue mayor porque la exclusión de los BTP no estuvo contemplada en el borrador sometido a consulta pública y solo se conoció cuando la Superintendencia emitió la resolución definitiva sobre los índices de referencia.
El segmento virtualmente marginado no sería menor. De acuerdo con cifras del regulador, los bonos de Tesorería en pesos representan cerca de un 8% de la cartera del sistema de pensiones, unos US$ 20 mil millones, y un 22% de los instrumentos del mercado, por lo que las AFP son los principales tenedores locales.
Consultado, el organismo encabezado por Joaquín Cortez no quiso realizar comentarios.
US$20 mil millones tiene la cartera de las AFP en bonos de tesorería en pesos.
Las dudas en la industria
Ejecutivos de las administradoras alertaron que la decisión del regulador implicará una menor demanda por estos instrumentos.
“No es que no se pueda invertir, pero si se hace es con riesgo contra el índice. Impactará en la demanda y es un desincentivo al instrumento. Eso no es bueno, porque se lleva años intentando mover el mercado de renta fija soberana en pesos. Los extranjeros no conocen la UF y si las AFP no compran, no hay cómo calcular la tasa”, señaló un encargado de inversiones de una AFP.
Un responsable de la misma área de otra gestora previsional señaló que no habrá ventas masivas de estos bonos desde las carteras actuales y que el régimen actual da la flexibilidad necesaria para jugar frente a los benchmarks. En ese sentido, indicó que existen derivados para cubrir en UF los bonos. Sin embargo, advirtió que “en nuevas emisiones de BTP se generará menor incentivo”.
“Si el Estado quiere emitir para las AFP, va a tener que ser cargado a la UF. Sería muy difícil que volvamos a comprar BTP, habrá poca demanda”, agregó el ejecutivo.
En el mercado estiman que un tercio de las emisiones de Tesorería corresponde a indexadas a la UF, otra tercera parte en pesos y el resto en monedas extranjeras.
Demanda y precios
El diagnóstico es compartido por parte del mercado: “Definitivamente, se prevé menor demanda por instrumentos en pesos, ya que, por naturaleza, los inversionistas institucionales tienden a anclarse a los instrumentos que están medidos en la misma moneda que el benchmark”, que, en este caso, sería la indexación a la UF, sostuvo la economista Michelle Labbé.
Para la también académica de la Universidad San Sebastián este menor apetito “iría en contra del objetivo del Banco Central de la internacionalización del peso y tratar de aumentar la emisión en documentos en pesos”.
El portfolio manager de Fintual, Juan Mora, reconoció que “puede existir un menor incentivo”, pero aclaró que “hay que considerar que las AFP son inversionistas sofisticados y cuentan con herramientas para controlar la exposición a la inflación de sus carteras, por ejemplo, mediante derivados”.
Sin embargo, la menor demanda podría impactar en el costo del financiamiento del Estado.
“No es que afecte la capacidad de endeudamiento (del Estado), pero sí afecta el precio al que se endeuda, en el sentido de que, dado que cae la demanda, va a tener que bajar el precio de los BTP, por lo que van a tener que pagar tasas de interés más altas para poder emitir lo mismo”, alertó Labbé.
La economista añadió que la formación de precios quedará en manos de los otros actores relevantes del segmento, como inversionistas extranjeros (35%) y fondos (18%).
Para Mora, “si el Estado estima que debe endeudarse en pesos, podrá hacerlo, pero probablemente con un nivel mayor al que veríamos con una referencia mixta”, es decir, en un mercado nutrido con las AFP, además de otros compradores.
El economista senior de Bci Estudios, Antonio Moncado, presentó un matiz: “Si bien el régimen de inversión entrega un benchmark a los activos en UF, estos papeles mantendrán el apetito de las AFP, particularmente en episodios inflacionarios o de alta volatilidad en el mercado de renta variable”.
Eso sí, agregó que “si se observa una menor propensión de parte de las AFP a la tenencia de estos papeles, podríamos ver tasas elevadas de forma más persistente”.
Con todo, fuentes del mercado comentaron que uno de los motivos que pudo haber impulsado al regulador a incorporar solo los BTU en los índices de referencia es que las pensiones se pagan en unidades de fomento.