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Editorial

Cae el desempleo, pero aumenta la informalidad

Por: Equipo DF

Publicado: Viernes 30 de enero de 2026 a las 04:00 hrs.

La Encuesta de Empleo del INE del trimestre finalizado en diciembre trajo buenas noticias. Lo más destacado es la caída del desempleo femenino a 8,5%, el nivel más bajo desde mediados de 2022. De hecho, de los 167 mil empleos que se crearon en los últimos 12 meses, el 88% fueron empleos femeninos. La contrapartida fue una creación reducida de puestos de trabajo masculinos, aunque también se observó una leve disminución de la tasa de desempleo de hombres, a 7,7%. De esta forma, 2025 terminó algo mejor de lo que empezó en ocupación y desempleo, con un mayor dinamismo en la construcción -luego de un período largo de destrucción de puestos de trabajo-, y en servicios, principalmente administrativos, de educación y salud, lo que explica la mejoría en el empleo femenino.

Sin embargo, en un segundo ámbito de análisis de la fortaleza del mercado, la informalidad laboral no entregó buenas noticias, con un alza de la tasa que se ubicó en 26,8%. De los 167 mil empleos creados, un 52% fueron puestos de trabajo informales, casi en su totalidad, asalariados privados informales. Esta categoría de empleo llegó a 972 mil personas, la cifra más alta del último quinquenio. Es muy difícil no vincular este resultado con los mayores costos del empleo formal, producto del alza del salario mínimo, la reducción de jornada y el mayor costo previsional. Llama también la atención que esta altísima tasa de evasión previsional no sea un foco más relevante de política pública. Si sumamos a los asalariados informales del sector público, nos encontramos con que más de 1,1 millones de ocupados trabajan bajo dependencia, pero no cuentan con seguridad social, lo que debería ser un foco mucho más relevante del accionar de la Dirección del Trabajo.

Cerca de 1,1 millón de trabajadores son asalariados dependientes sin seguridad social, lo que debiera ser un foco mayor de la DT.

Si analizamos la composición del empleo por tramos etarios, nos encontramos con que la caída en la tasa de desempleo se explica principalmente por los tramos medios, entre 35 y 54 años. El desempleo de los jóvenes se mantiene muy sobre la tasa total, y muestra una menor tendencia a la baja. Para el segmento etario entre 15 y 34 años, la tasa de desocupación es de 12,3%, y de 22,4% para los más jóvenes, entre 15 y 24 años. Son también estos segmentos etarios los que explican en mayor medida que aún no se recupere la participación laboral previa a la pandemia, aunque también se observa una menor participación laboral de los mayores de 65 años.

En definitiva, el año pasado cerró con una mejoría cíclica en empleo, pero los desafíos estructurales de reducir la informalidad y aumentar la participación laboral de los segmentos con mayores déficits de habilidades para el mundo laboral siguen presentes.

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