En una votación unánime (cuatro votos a favor y cero en contra), la comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado aprobó el proyecto que busca modificar la Ley 21.134, conocida como Ley de la Jibia, y reintroducir el uso de la red de media agua para la captura industrial del recurso en las regiones del Biobío y Ñuble.
La iniciativa que contiene un artículo único, establece una excepción acotada a la normativa, vigente desde 2019, que limitó la autorización a embarcaciones, principalmente de la pesca industrial, a un área marítima delimitada y definió que su captura estaría limitada al uso de poteras, método usado por el sector artesanal, que hoy maneja el 80% de la cuota global del captura. El 20% restante está en manos de la industria, con el fraccionamiento, la cuota quedó reducida a 10%.
La modificación legal es impulsada, entre otros parlamentarios por el senador por Biobío, Gastón Saavedra, quien destacó que la aprobación unánime de la comisión abre un escenario económico y laboral para la zona. “Va a generar empleo, va a permitir que haya un poder comprador, va a permitir que la jibia vuelva a ser un actor principal en la generación de empleo”, comentó el legislador.
Tras la aprobación de la Comisión, el parlamentario explicó que espera que el próximo 02 de septiembre, “se trate el particular artículo único y sea aprobado y pase a la sala”.
Oportunidades de empleo
A partir de la entrada en vigencia, en agosto de 2019 de la Ley de la Jibia, la industria pesquera del Biobío paralizó la producción de sus plantas procesadoras. Según datos del sector, se perdieron aproximadamente 1.700 empleos, entre los operarios de las plantas, personal embarcado y los devenidos de los encadenamientos productivos.
Desde los gremios laborales, la definición del Senado fue recibida con optimismo. Juan Carlos González, presidente del Sindicato Interempresas de Patrones de Pesca Industrial y miembro del Personal Embarcado Industrial del Biobío, destacó el potencial de reactivación económica del proyecto. “Lo ocurrido hoy en la comisión de Pesca (…) pone en justicia lo que siempre consideramos un error de carácter legislativo. Se van a activar algunas plantas, no lo mismo, pero lentamente esto va a dinamizar la economía y va a absorber puestos de trabajo, que es justamente lo que necesitamos frente a los altos niveles de cesantía que enfrentamos como región”, señaló.
Por su parte, el presidente del Sindicato de Motoristas (SIOMOT), Eric Riffo, subrayó la importancia de devolver la capacidad de procesamiento a la industria. “Lo que ha ocurrido hoy es una noticia muy buena, que pone el eje donde hay que ponerlo hoy día: en el trabajo y los trabajadores. Valoramos la votación unánime de la comisión y esperamos que el proyecto mantenga los mismos apoyos en los próximos trámites legislativos”, afirmó.
Riffo proyectó además que “este avance puede permitir recuperar el poder de procesamiento que tenía la industria antes de la medida y generar, eventualmente, un muy buen poder comprador para el mundo de la pesca artesanal (…) El daño que se produjo fue muy grande al quitarle a la industria la posibilidad de capturar este recurso”.
Sector artesanal
Desde la Federación Regional de Pescadores Artesanales de la Región del Biobío, Ferepa, reiteraron su oposición al proyecto impulsado por el senador Saavedra. “No aceptamos que la crisis de la industria la pague el sector artesanal”, declararon a través de un comunicado.
Cristian Arancibia, presidente de Ferepa Biobío explicó que “no estamos frente a un simple debate sobre artes de pesca. Estamos frente a una decisión que puede significar un retroceso en la política pesquera nacional, debilitando los criterios de sustentabilidad y favoreciendo nuevamente un modelo extractivo que históricamente ha concentrado los beneficios en la gran industria”.
A juicio del dirigente artesanal el método de arrastre no es una tecnología neutra. “Su utilización implica una mayor interacción con el ecosistema marino y aumenta los riesgos sobre otras especies y sobre la estructura de las comunidades marinas. Si el país ha decidido avanzar hacia una pesca más sustentable y selectiva, resulta incomprensible que el Congreso pretenda retroceder precisamente en esa dirección”, puntualizó.