Autoridades y representantes del sector productivo de la Región del Biobío y la Provincia de Neuquén acordaron la instalación de una mesa técnica permanente que permita concretar en la integración comercial, energética y logística binacional. La instancia reunirá a actores públicos y privados con el objetivo de consolidar al territorio nacional como plataforma estratégica para la salida al Pacífico del gas y petróleo provenientes del yacimiento de Vaca Muerta en Argentina.
La definición fue adoptada durante el Encuentro Binacional Biobío - Neuquén, jornada que se enmarca en la materialización de los acuerdos suscritos en junio de 2026 en Neuquén (Declaraciones Conjuntas sobre Cooperación e Integración Energética y del Corredor Pichachén) y que en Concepción reunió además de los gobernadores Sergio Giacaman por Biobío y Rolando Figueroa de Neuquén, a la ministra de Energía, Ximena Rincón, y al expresidente Eduardo Frei, en su calidad de socio estratégico del Biobío.
Giacaman destacó el impacto económico y las proyecciones de esta alianza para el sur de Chile. “Las oportunidades son múltiples. La región puede consolidarse como una plataforma logística para la exportación del gas y el petróleo, y otros productos desde la Argentina y también tenemos la posibilidad de consolidar nuestra oferta”, aseguró.
El gobernador enfatizó además en la necesidad de que el trabajo conjunto ponga urgencia en concretar las medidas logísticas y regulatorias que han entrampado las oportunidades comerciales entre ambos países. “Esto es el inicio de rondas de trabajo que se van a hacer cargo de destrabar aquellas cosas que no nos han permitido avanzar en algo que llevamos hablando hace mucho tiempo, pero que nos cansamos de hablar y llegó el momento de actuar”.
Potencial energético de Vaca Muerta
Por su parte, el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, recalcó la abundancia de recursos transandinos, el cambio de paradigma productivo en su provincia y a la relevancia que el yacimiento de Vaca Muerta tiene en el mapa de los hidrocarburos a nivel internacional. “Nosotros tenemos 308 TCF que viene a ser el gas que va a demandar Argentina y Chile juntos en los próximos 30 años, multiplicado por seis, para poderle ofrecer al mundo tan sólo en la Roca Vaca Muerta. Tenemos alrededor de 30 mil millones de barriles de petróleo en reservas comprobadas como para vender”, detalló.
En efecto, la veta neuquina constituye la segunda reserva más grande del mundo de shale gas y la cuarta reserva mundial de shale oil.
Figueroa valoró la cercanía con el polo industrial y portuario chileno, afirmando que la alianza “es un win-win que podemos tener ambas partes si somos inteligentes y si estamos dispuestos a trabajar en forma coordinada” y bajo esa premisa apostó a maximizar el uso de la infraestructura existente como el oleoducto y gasoducto que nacen en el yacimiento y llegan hasta el Biobío. “Tenemos un gasoducto hecho desde hace muchos años. Estamos apuntando al Biobío porque ya está la infraestructura hecha. Si están ocupando el 10% del gasoducto, algo está pasando, ¿por qué no lo llenamos? Biobío es una gran salida y no sólo en integración de energía”, afirmó, asegurando que en Argentina las provincias determinan qué hacen con sus recursos naturales.
Desde el Ejecutivo, la ministra de Energía, Ximena Rincón, abordó el impacto positivo que la disponibilidad de gas argentino tendrá en la competitividad industrial y para quienes habitan en la zona local. “Lograr producción más barata, más limpia, más eficiente, es parte del desafío”, manifestó.
La secretaria de Estado enfatizó en que el rol de la mesa técnica permitirá materializar soluciones energéticas para Chile y de ahí la urgencia de cerrar los acuerdos comerciales. “Si no la aprovechamos, se va a posicionar Brasil en esta oportunidad. Y por lo tanto, tenemos que entender que aquí hay una oportunidad para nuestro país, que hay una oportunidad para las regiones y que depende de nosotros”.
Oportunidades productivas
La reunión en el Gobierno Regional del Biobío convocó a representantes de industrias estratégicas para la zona, cuya vinculación con el trasporte de hidrocarburos argentinos está estrechamente relacionada a sus procesos productivos.
El presidente del directorio de Empresa Nacional del Petroleo (Enap), Cristián Muga, reafirmó el interés de la petrolera estatal por absorber la nueva oferta energética. “Hoy prácticamente todo el gas que nuestra refinación utiliza viene de Argentina”. Por lo mismo, declaró que la compañía es su “principal socio estratégico”.
En la misma línea, el gerente general del Consorcio Naturgy, Marcos Zetkovic, profundizó en la viabilidad técnica para aumentar el transporte de combustible a través de la Cordillera de los Andes. “Hoy día se transportan del orden de un millón de metros cúbicos, el gasoducto actualmente tiene una capacidad de 5 millones de metros cúbicos, e incluso podría crecer más, hasta 11 millones de metros cúbicos con inversiones adicionales”, precisó respecto a infraestructura que está operativa y que, mediante la firma de nuevos acuerdos comerciales, permitiría que “otras industrias, otros procesos productivos, como puede ser lo que se ha hablado aquí, la generación eléctrica, proyectos de data centers que también se nos han acercado, o los proyectos de licuefacción, incrementen la demanda”.
Finalmente, la capacidad instalada para asimilar estos flujos internacionales fue abordada por el gerente general de DP World Lirquén, Michael Spoerer, quien puso énfasis en las ventajas comparativas del comercio exterior por la costa del Biobío. “Para la provincia de Neuquén, nosotros contamos con los mejores tiempos en tránsito marítimo, somos cinco días más rápidos que otra ruta”, indicó el ejecutivo, quien además remarcó el fuerte potencial de expansión logística de los terminales portuarios de la zona que hoy movilizan “sólo 250 mil toneladas al año aproximadamente, entre Biobío y Neuquén, tanto de importación de insumos que van principalmente a la minería como en la exportación, de productos agrícolas de fruta. El potencial que tenemos, si es que hacemos las cosas distintas y se invierte en infraestructura vial para tener una mejor conectividad, son cerca de 2,5 millones de toneladas”.