Tras meses de una fuerte caída en las capturas del recurso, las flotas de la pesca industrial del Biobío encontraron bancos de jurel en el archipiélago de Chiloé. La reaparición de la especie ha permitido que el sector retome su actividad y las plantas locales regresen paulatinamente a sus operaciones.
Sin embargo, no se espera un pronto retorno del alimentos enlatado a las góndolas de los supermercados, ya que el tamaño de los ejemplares capturados no es apto para procesarlo como conserva y la mayor parte se está destinando ahora a congelado.
Reaparece en Chiloé
La industria pesquera comenzó a alertar en febrero sobre la desaparición de la especie desde las costas de la Región de Biobío debido a que el aumento en la temperatura del mar alejó al jurel, habituado a aguas más frías. Para mayo, las flotas sólo habían logrado extraer entre 28% y 30% de lo que registran en un año normal, generando un escenario complejo para las plantas locales.
Las empresas Blumar, Landes, FoodCorp, Orizon y Camanchaca desplegaron entonces ocho buques pesqueros para ejecutar múltiples rastreos marítimos, diseñados sobre la base de la información científica disponible para dar con la ubicación de los cardúmenes.
Para lograr su objetivo, el esfuerzo debió ir más allá de las áreas de extracción tradicionales, llegando hasta la Región de Los Lagos, distante a más de 350 millas náuticas del Biobío, una apuesta que finalmente está comenzando a dar frutos. “En las últimas semanas se ha encontrado jurel desde la zona de Isla Mocha hasta Chiloé, lo que ha permitido retomar las capturas”, destacó la gerenta de Sustentabilidad de Pescadores Industriales del Biobío, Monserrat Jamett. Gracias a esto, a la fecha se ha logrado capturar cerca de 50% de la cuota.
Pese a la mejora, la cifra todavía representa “alrededor de 40% menos de lo que normalmente se habría extraído a esta altura del año”, precisó Jamett.
Esta fuerte caída, que no se registraba desde la aparición del fenómeno de El Niño de 1997, plantea un gran desafío para el sector, explicó a DF Regiones el gerente general de Pesquera Camanchaca, Ricardo García, “dado que el volumen remanente de la cuota para el país superaba las 700 mil toneladas en los seis primeros meses”.
Hay que tener en cuenta, señala el ejecutivo, que “los primeros siete u ocho meses del año son muy importantes para la industria ya que después el jurel migra lejos de Chile y sólo regresa en diciembre”.
70% cayó la producción de latas de conserva de Camanchaca, equivalente a unas 550 mil cajas de 24 unidades.
Producción de conservas
García detalló que “a junio registramos una disminución de 63% de las capturas de jurel en la zona centro - sur, que es la zona más importante de captura, pues tiene un destino para consumo humano directo”.
El gerente general de Pesquera Camanchaca señala que “buena parte de lo que se ha captura se está destinando a la elaboración de productos congelados”, porque el calibre del recurso extraído no permite procesarlo como conserva. Hoy las plantas de congelado son prácticamente las únicas que están procesando jurel en la región.
En el caso de Pesquera Camanchaca, “la producción de latas de conserva cayó 70% respecto del año anterior, lo que equivale aproximadamente a una disminución de 550 mil cajas de 24 latas cada una”, relató el ejecutivo, quien agregó que “esta es la explicación para detener tempranamente nuestra planta de conservas en Coronel”.
Hoy, su marca propia, Único, con que en 2023 rompió un récord mundial por la elaboración del jurel más largo del mundo, distribuye conservas de otros productos del mar, como atún y choritos, pero no de la pesquería por la que fue galardonada.
El ejecutivo relató que para abastecer al mercado nacional, la compañía está “importando conservas con un pescado muy similar al jurel, la caballa, y lo estamos haciendo desde plantas extranjeras certificadas por nuestras áreas de calidad”.
Persiste cautela
Pese a la reciente mejora, desde el gremio miran el regreso de los cardúmenes con cierta cautela. “La aparición del jurel es una buena señal, pero aún existe incertidumbre respecto de cuánto tiempo permanecerá en la zona y si se acercará nuevamente a las costas del Biobío, todo dependerá de cómo evolucionen las condiciones del mar durante las próximas semanas”, comentó Jamett.
Por eso la industria no baja la guardia y mantiene un intenso trabajo de monitoreo de la especie a medida que se desplaza en busca de regiones de agua fría. La llegada de una nueva temporada del fenómeno de El Niño, caracterizado por el aumento en la temperatura de las aguas superficiales, sólo ha venido a incrementar las dudas respecto de los próximos meses. Según los expertos meteorólogos, las altas temperaturas en el mar se mantendrían hasta septiembre.
El impacto de la crisis en Biobío ha sido doble, ya que se trata de una de las regiones del país que registra los mayores niveles de desempleo, con una tasa de desocupación que actualmente asciende a 10,4%. Pero la industria pesquera es además una de sus principales vocaciones productivas, y la zona es responsable por 66% del jurel que se produce a nivel mundial.