Para fortalecer su infraestructura y aumentar la resiliencia operacional, la empresa sanitaria Essbio anunció un plan de inversiones que bordea los $ 374 millones. Las obras serán ejecutadas hasta 2030 en las regiones de O’Higgins, Ñuble y Biobío.
La cartera considera la puesta en marcha de 31 proyectos asociados a nuevas fuentes de agua, la instalación de 120 estanques, el aumento de capacidad y mejoramiento de 10 plantas de tratamiento de agua potable (PTAP), además de 47 iniciativas para ampliar o modernizar plantas de tratamiento de aguas servidas (PTAS).
Entre las principales obras programadas para este año destacan la puesta en marcha de la PTAS Rafael, el tranque Quirihue y las ampliaciones de capacidad en Coihueco y Huépil.
El gerente general de Essbio, Cristian Vergara, detalló que “nuestro plan de inversiones y nuestra forma de operar busca anticiparnos a esos desafíos y contribuir al desarrollo sostenible de las ciudades (…) Trabajamos continuamente para fortalecer nuestros sistemas, aumentar la resiliencia hídrica de las ciudades, y asegurar la continuidad y calidad del servicio para las comunidades que atendemos”.
Bajo ese contexto, el ejecutivo afirmó que las obras “permiten acompañar el crecimiento de las ciudades, incrementan la autonomía y dan robustez a nuestros sistemas frente a sequías estructurales y eventos meteorológicos extremos”.
Cumplimiento sanitario
El anuncio de las inversiones coincide con la reciente publicación del Índice de Desempeño Ambiental (EPI) 2026, elaborado por la Universidad de Yale, que posicionó a Chile en el primer lugar de América Latina y el Caribe, en recursos hídricos y saneamiento.
En esa línea, Vergara explicó que “los resultados que muestra Chile reflejan el desarrollo que ha alcanzado la industria sanitaria y, al mismo tiempo, plantean el desafío permanente de sostener esos estándares en un contexto climático cada vez más exigente”.
Actualmente, la sanitaria registra una cobertura de 99,99% en agua potable, 93,25% en alcantarillado y 100% en tratamiento de aguas servidas en las cuatro regiones donde opera los servicios sanitarios, entre O’Higgins y Biobío. Además, la firma reporta el cumplimiento de la norma NCh 409 en la totalidad del agua producida bajo monitoreo de más de 40 parámetros de calidad, con sistemas que se ajustan a sus Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).