Una urgente disyuntiva de seguridad e inversión vial enfrenta hoy a las autoridades de Punta Arenas con el Ministerio de Obras Públicas (MOP). El foco del conflicto es la intersección de Avenida Eduardo Frei Montalva con la Ruta 9, un nudo crítico de acceso a la capital regional marcado por un recurrente historial de siniestros fatales.
Frente a este escenario, el municipio exige la instalación rápida de semáforos para detener los accidentes durante este año. Sin embargo, el nivel central descartó esta semana esa salida exprés y defendió la construcción de una rotonda definitiva proyectada recién para 2034, argumentando que existen limitantes técnicas que impiden una intervención inmediata en la zona.
Presión local
La controversia escaló al contrastar los tiempos y costos de ambas alternativas. Por un lado, la Dirección de Vialidad del MOP proyecta la rotonda a nivel con una inversión estimada en $ 20 mil millones a casi una década plazo. En la vereda contraria, un estudio reciente de la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT) dependiente del Ministerio de Transportes, determinó que es viable semaforizar el cruce por $ 1.300 millones en un lapso de obras de entre seis a ocho meses.
Esta dilación desató duras críticas a nivel comunal. El concejal Germán Flores tildó la espera de ocho años como "fuera de toda lógica" ante el riesgo vital diario al que se exponen los conductores, abogando por priorizar la instalación de semáforos de manera urgente. La presión local apunta a destrabar fondos sectoriales o del Gobierno Regional para no depender de los lentos tiempos de tramitación de una obra mayor.
Proyecto fallido
Consultado por DF Regiones, la Seremi de Obras Públicas de Magallanes, Alejandro Marusic, abordó la controversia y explicó que el retraso en buscar una solución para este punto arrastra un profundo historial de trabas sociales y administrativas que afectaron la planificación del ministerio.
“El nudo de Avenida Frei con Ruta 9 en Punta Arenas contó hace algunos años con una solución desarrollada y licitada por el MOP, que finalmente no pudo materializarse en un contexto de oposición de parte de la propia comunidad y autoridades políticas de la zona", afirmaron desde la cartera, en alusión al proyecto de paso sobre nivel que fue desechado en 2017. Este revés, indicaron las autoridades, obligó a recomenzar. "Posteriormente fue necesario retomar los estudios, con el consecuente impacto en tiempos y recursos”.
Adecuaciones viales
Respecto al diseño definitivo a largo plazo, la autoridad sectorial precisó que "hoy Vialidad cuenta con un nuevo estudio de preinversión que concluye que la alternativa más conveniente es una rotonda a nivel, considerando seguridad vial, tránsito pesado y operación del cruce”.
Bajo esta hoja de ruta, el Seremi advirtió a este medio que no es factible ejecutar la propuesta de Transportes (semáforos) de forma aislada sobre el pavimento que hoy existe. “Mientras esa solución avanza, cualquier medida transitoria debe ser técnicamente segura y compatible con el proyecto definitivo".
En esa misma línea, descartaron que instalar semáforos sea una salida exprés, precisando que las condiciones actuales exigen realizar modificaciones estructurales y de trazado previas, por lo que no constituye una intervención inmediata sobre el cruce existente.
Con la postura del MOP sobre la mesa, la opción de semaforizar demandaría de igual forma trámites de diseño e ingeniería de especialidades para adaptar la ruta, lo que impediría una solución a corto plazo y mantiene abierta la incógnita sobre cómo se mitigará el inminente riesgo vial en Magallanes durante los próximos años.