Inmerso en el corazón del Parque Nacional Torres del Paine, el hotel Las Torres se prepara para recibir una nueva temporada de visitantes con la inauguración de su nuevo centro gastronómico. El restaurante, de 2.300 metros cuadrados, abrirá sus puertas el 1 de noviembre, con una carta rica en los sabores de la Patagonia chilena y una infraestructura que rescata el patrimonio estanciero de la familia Kusanovic, fundadora de la reserva.
“En los últimos tres años hemos invertido como reserva US$ 29 millones (…) Esta es la última etapa de la reconstrucción, la más grande, donde hicimos completamente de nuevo toda el área de gastronomía, que es el galpón”, comenta el CEO de hotel Las Torres, Josian Yaksic. La inversión de US$ 16 millones en las instalaciones incluyó la remodelación de las 72 habitaciones y espacios comunes. De esa cifra, US$ 8 millones estuvieron destinados al restaurante, con capacidad para 150 personas.
Pero las inversiones no se detienen y la reserva planea destinar “cerca de US$ 100 millones en los próximos cuatro años” a distintos productos turísticos, explica el CEO, quien añade que “terminamos esta etapa de remodelación del hotel y empezamos con varios proyectos de lodge y de distintas atracciones, además de infraestructura habilitante necesaria para operar la reserva (…) el Capex de mantención, en cuatro años son cerca de US$ 20 millones”, detalla.
Reminiscencia estanciera
Los orígenes de la reserva Torres Patagonia se remontan a 1905, con la llegada del inmigrante croata Antonio Kusanovic Jercic, quien comenzó trabajando en una carnicería hasta consolidar una operación ganadera familiar. Hoy, esa herencia se traslada a la propuesta gastronómica liderada por el chef ejecutivo del hotel, Joaquín Pita.
La carta incluye preparaciones con ingredientes de sus huertos propios, productores locales y cortes de carnes orgánicas. “Siempre estamos tratando de realzar el producto patagónico, qué es lo que se comía acá y qué es lo que se produce acá”, señala Yaksic, quien resalta que la experiencia de los viajeros se complementará con una cava equipada con sala de degustación y coctelería sostenible con tragos de autor como el “Rusty Wild”.
El diseño del restaurante, exclusivo para huéspedes del hotel, busca remontar a la vida estanciera, un desafío que estuvo a cargo del arquitecto Pedro Kovacic y del diseñador Enrique Concha, quienes utilizaron maderas recuperadas y latones oxidados para revestir el galpón que además tendrá una cocina abierta y fogones tradicionales de la zona.
Turismo sustentable
La actividad turística es, según los resultados del quinto Barómetro de Magallanes de Cadem, la segunda actividad generadora de empleo y movimiento económico en la región. Para la temporada alta, comprendida entre el 1 de octubre y el 30 de abril, el hotel proyecta emplear a 750 colaboradores, mayoritariamente trabajadores locales.
Torres Patagonia ha apostado por un modelo de negocios basado en el turismo sustentable y donde la actividad sea el motor económico para resguardar el patrimonio natural de las más de 4 mil hectáreas que componen la reserva. “Esa es la gracia de poder hacer turismo en estos lugares, el turismo es el que financia la conservación. Eso es lo que yo entiendo como sostenibilidad”, comenta Yaksic.
Más allá de la infraestructura de lujo, la compañía ha asumido responsabilidades medioambientales, especialmente en la prevención de incendios forestales. Tras los eventos de 2005 y 2011, que consumieron unas 15 mil hectáreas, la reserva adquirió equipamiento para el control del fuego y formó la compañía de bomberos de Torres del Paine para atender el mayor riesgo ambiental que existe, que son los incendios forestales”, apunta el ejecutivo. La operación incluye un equipo de guardaparques para custodiar e informar sobre el uso correcto de los espacios y el comportamiento preventivo en zonas habilitadas al interior del parque.