El gobierno tiene una meta: cuadruplicar el ritmo de crecimiento de la inversión. Ese fue el mensaje del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, durante el ChileDay en Madrid, el lunes, y fue el eje de su presentación en el encuentro que comenzó esta mañana en Londres.
“No será fácil”, reconoció Quiroz casi al inicio de su presentación, pero insistió en que el país no puede aspirar a crecer nuevamente a una tasa anual de 4% sin que la inversión aumente de forma más acelerada.
Así, la meta es llevar el crecimiento de la inversión de una tasa de expansión anual de 1,7% actualmente a un 8%, que era el ritmo que dominó entre 2000 y 2013.
Ante una sala llena, Quiroz dedicó gran parte de su presentación a explicar en detalle los avances que ha hecho la administración en la reducción del tiempo para los permisos medioambientales y sectoriales para aprobar proyectos de inversión y cómo la reforma al mercado de capitales en combinación con la ley de Reconstrucción Nacional son claves en el objetivo de acelerar el crecimiento.

A cambio de las inversiones, el ministro presentó como contraparte una administración comprometida a la sustentabilidad fiscal y a una administración decisiva. “Esto es administrar”, dijo mientras movía del escenario un estandarte con la bandera de Chile que cubría parte de su presentación. “Se ve un problema, se lo enfrenta y se actúa”, afirmó en medio de los aplausos de los asistentes.
Pero no todo depende de la gestión. En Londres, Quiroz hizo énfasis en un elemento que, según reconoció, escapa a las herramientas de un ministro de Hacienda: la dignidad. Recurriendo a la historia económica y a la obra de la economista Deirdre McCloskey, planteó que los países crecen cuando existen libertad para emprender, condiciones que ofrezcan un retorno que justifique invertir y un entorno social en el que la actividad empresarial sea valorada.
De esos elementos, admitió, la dignidad es el único que no se puede cambiar "por decreto ni por ley". El ministro advirtió que hoy existe un movimiento contra la empresa que no se limita a Chile y, si bien sostuvo que hay que ser estrictos, planteó que el país debe volver a un clima en que la actividad empresarial esté bien posicionada, lo que exige, dijo, ser más cuidadosos con el lenguaje.