El domingo 18 de octubre se cumplen siete años desde el estallido social, por lo que los partidos oficialistas realizaron este viernes una ceremonia, en la sede del Congreso en Santiago, donde suscribieron un compromiso de rechazar la violencia. Ello, a pesar de que el Presidente José Antonio Kast y su gobierno optaron por no hacer ningún tipo de declaración especial respecto a esta fecha.
En el encuentro participaron dirigentes y representantes de los partidos oficialistas, como los senadores Andrea Balladares, presidenta de RN; Luciano Cruz-Coke, timonel de Evópoli; y el senador Arturo Squella, presidente del Partido Republicano; además, del timonel de la UDI, diputado Guillermo Ramírez; entre otros.
Así, en el contexto de la ceremonia de forma del documento, Balladares señaló que la principal lección que, a su juicio, dejó esta fecha “es que la democracia se debilita cuando se justifica la violencia por conveniencia política”, por lo que manifestó que “ninguna demanda legítima excusa quemar, saquear o agredir” y que el país “necesita condenar la violencia sin dobles discursos y el compromiso de todos los sectores para que nunca se imponga sobre el diálogo y las instituciones”.
El senador Cruz-Coke, en tanto, planteó la importancia de extraer lecciones de lo ocurrido el 18 de octubre de 2019 y delas consecuencias que tuvo para el país, ya que “el daño causado a la vida cívica de Chile, por la violencia que acompañó al estallido, a la democracia y a la convivencia, nos ha tomado años de retraso”, advirtió. Por lo que, desde su punto de vista, la lección que hay sacar es que “para hacer al país mejor, el camino es siempre de paz, confianza en instituciones sólidas, de diálogo y de futuro con metas en común”.
“Compromiso mínimo”
Mientras que el timonel del PREP, la colectividad fundada por el Presidente José Antonio Kast, junto con llamar a todos los partidos a que se sumen a la condena de la violencia, explicó que su sector quiso suscribir el documento haciendo esta invitación para que de aquí al domingo todas las colectividades rechacen explícitamente “la violencia en todas sus formas, como manera de conseguir los objetivos políticos”.
Y el presidente de la UDI aseveró que “Chile sin violencia es el compromiso mínimo para gobernar, la derecha está unida para que nuestro país no vuelva a caer”.
En tanto, el documento sostiene que una serie de afirmaciones respaldadas por los firmantes, como que “no hay causa que justifique la violencia. Condenamos toda forma de agresión como método de acción política, venga de donde venga”; que “el Estado de Derecho no se negocia. No avalaremos que relativice el orden público”; y, “no retroceder. Chile no debe olvidar que hubo sectores políticos que justificaron, avalaron y aplaudieron la violencia de octubre de 2019”.