Pese a la negativa de la oposición a respaldar las observaciones del Ejecutivo al proyecto misceláneo, más conocidas como vetos presidenciales, estas siguieron avanzando. Para aprobarlas, el oficialismo solo necesitaba mayoría simple, con la que cuenta holgadamente en la Cámara de Diputados, que este lunes las despachó al Senado.
Los tres vetos abordados en esta jornada pasaron. El primero, que elimina el artículo 32 que buscaba suprimir el anatocismo, obtuvo 75 votos a favor, 59 en contra y 12 abstenciones. En tanto, el veto al derecho al olvido financiero después de cinco años fue aprobado por 75 votos a favor, 58 en contra y 13 abstenciones; mientras que el que elimina la obligación de pagar a 30 días, manteniendo la posibilidad de establecer acuerdos de pago, recibió 74 votos a favor, 50 en contra y 22 abstenciones.
Estos artículos, señalaban desde el oficialismo, constituyen “una equivocación que hay que corregir”.
Durante el debate en la Sala, y en contraste con los planteamientos de los parlamentarios de gobierno, la oposición insistió en que estas disposiciones eran algunas de las pocas del proyecto misceláneo que beneficiaban a la gente común y corriente, y que se trataba de “normas que protegían a las personas endeudadas y a las pequeñas empresas”.
El BC y CMF vuelven al argumento
Durante la discusión, el diputado frenteamplista Gonzalo Winter recurrió a una serie de ejemplos en los que contrapuso la situación de una persona de altos ingresos con la de otra de menores ingresos. Su argumento apuntó a que, mientras el Gobierno apoya a la primera con el proyecto, veta disposiciones que, a su juicio, benefician a los menos favorecidos.
Tras su intervención, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, pidió la palabra.
La autoridad retomó los argumentos que ha venido planteando desde que defendió los tres vetos ante la Comisión de Hacienda de la Cámara la semana pasada. En esa instancia, las observaciones se votaron en un solo paquete y fueron aprobadas por 10 votos a favor y tres en contra, estos últimos de los diputados Boris Barrera (PC), Daniel Manouchehri (PS) y Carlos Bianchi (indep. PPD).
En esa línea, el titular de Hacienda reiteró que los tres artículos corresponden a iniciativas “que suenan bien, pero tienen muy malas consecuencias”.
Respecto del anatocismo, Quiroz insistió en que ya existen principios legales que lo limitan y recurrió a los informes del Banco Central (BC) y de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para advertir sobre los efectos que podrían tener las disposiciones que el Ejecutivo busca eliminar.
Un argumento similar planteó respecto del olvido financiero después de cinco años. El ministro subrayó que ya existe una norma que limita a cinco años el uso de la información de los deudores, pero explicó que lo que ahora se está vetando es la eliminación de esos registros. A su juicio, con ello se debilita el incentivo al cumplimiento oportuno del pago de las deudas.
Por último, se refirió a la eliminación de los pactos en el marco de la ley de pago a 30 días a las PYME. Quiroz sostuvo que la legislación ya contempla la posibilidad de acordar pagos en plazos superiores y que prohibir esos acuerdos podría obligar a las empresas a recurrir a créditos bancarios mucho más caros, entre otros efectos.
Las presidentas del Banco Central y de la Comisión para el Mercado Financiero, Rosanna Costa y Catherine Tornel, respectivamente, junto con el representante de la Coordinación de Gremios PYME, Héctor Sandoval, participaron la semana pasada en la Comisión de Hacienda. En esa instancia, ambas autoridades coincidieron con los argumentos planteados por el ministro de Hacienda. Sandoval también cuestionó la modificación y sostuvo que “no es una buena medida eliminar esta opción, porque nos va a traer más problemas que beneficios”.