Que la Tasa de Política Monetaria cambie de su postura neutral a un tono más restrictivo -o hawkish- es el posible escenario base que visualiza Scotiabank. Así lo dejó claro el banco en un reporte, en el cual presentó varios argumentos, que incluyeron desde la evolución del tipo de cambio hasta el comportamiento del gasto público.
El primer motivo para un eventual cambio de tono se relaciona con la TPM real, que -dijeron- está entre las más bajas del mundo, ya que el tipo rector está en 4,5% y la inflación proyectada a diciembre se sitúa entre 4,8% y 5,0%.
En este escenario, se ubicaría en terreno negativo a fin de año, entre los países con tasas más expansiva del mundo, junto con Japón, Canadá y Nueva Zelanda.
“La situación se acentuaría hacia el primer trimestre de 2027, cuando la inflación superaría el 5%, según se infiere de los precios de mercado y nuestras proyecciones base”, indicaron.
“Las características de la reciente depreciación del peso tienen un claro componente idiosincrático, lo que lleva a esperar una inflación mayor a la que pueda contener la actual debilidad proyectada del consumo”, explicaron.
Otro argumento es la depreciación real y multilateral del peso “de carácter muy idiosincrático”, debido a que el tipo de cambio real está en torno a 110 puntos, por encima del rango de equilibrio de 94-106 puntos del Central.
“Las características de la reciente depreciación del peso tienen un claro componente idiosincrático, lo que lleva a esperar una inflación mayor a la que pueda contener la actual debilidad proyectada del consumo”, explicaron.
Un tercer argumento es que los bancos centrales están adoptando una posición más restrictiva en el mundo y otro es que el shock de precios del petróleo ha perdurado por más tiempo y podría darse un nuevo ajuste al alza en los precios a nivel local durante la próxima semana.
“Con esto, aumenta el riesgo de observar un traspaso de las alzas de costos a precios finales en un contexto donde los márgenes de ganancia continúan estrechándose. Estos son precisamente los argumentos que llevarían a que la TPM se ubique en la parte alta del corredor de tasas según el IPoM de septiembre”, explicaron.
Además, indicaron que el gasto público podría crecer más que lo contemplado en el escenario base del Banco Central, ya que tras la revisión al alza de los parámetros de largo plazo, podría llegar a crecer hasta 2,5% en 2027, más alto que el supuesto de trabajo de 1,0% considerado en el IPoM.
Lo anterior, en un contexto en que “el recorte fiscal se ha concentrado en gasto de capital y no en gasto corriente, el que nuevamente está camino a sobre-ejecutarse en 2026”.