El consejero del Banco Central, Kevin Cowan, se refirió la mañana de este miércoles a las proyecciones del precio del cobre, que en las últimas jornadas se ha instalado en niveles cercanos a US$ 7 la libra, señalando que hay un alza importante en lo más reciente, más allá de las variaciones de las últimas semanas.
En un evento organizado por CFA Society, el economista expuso que el mineral tiene sustento de mediano plazo, explicado por el uso intensivo que se le ha dado en el actual ciclo global de inversión de inteligencia artificial.
Además, agregó que sigue siendo un factor dominante en la generación eléctrica, distribución y saneamiento por la transición energética y que probablemente tenga un incentivo adicional, dada la volatilidad de los precios globales en el mundo de los combustibles y en la mayor prima geopolítica. A esto se suma, agregó, porque el gasto en defensa y la necesidad de reponer aumento es también intensivo cobre.
“Hay una serie de factores que apuntan a sugerir que parte de esta alza del precio cobre no es de corto plazo, sino que debería mantenerse”, dijo.
Desaceleración del consumo e inversión
En su presentación, el consejero del ente rector también se refirió al resultado de las Cuentas Nacionales del segundo trimestre, que mostraron una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de 0,2% en el lapso abril-junio.
Así, indicó que la actividad local registró un menor dinamismo en el primer semestre, de la mano de shocks en sectores de oferta, aunque la producción minera mostró un aumento en el margen.
En cuanto al consumo de los hogares e inversión, señaló que se desaceleraron algo más que lo previsto en el segundo trimestre.
En el primer caso, explicó que los principales determinantes del consumo se han mantenido bastante estables durante el año, como una relativamente débil creación de empleo y remuneraciones reales que han ido subiendo por factores de mercado, pero también por factores regulatorios que han entrado a regir.
“Este mayor efecto, por el lado de los de las remuneraciones, no alcanza a compensar el menor empleo. Y lo que uno tiene es que la masa salarial, que es uno de los determinantes del consumo, ha ido bajando en lo más reciente”, afirmó.
Mientras que en el caso de la inversión, señaló que en la formación bruta de capital fijo se observa un panorama más volátil en términos de maquinaria y equipo, y uno estable, pero pero algo a la baja en construcción y obras.
“Producto de cambios sustanciales en las condiciones globales de financiamiento, se ha ido acumulando este stock importante de departamentos y casas sin vender, lo que viene de la mano de una reducción de permisos de edificación y se traduce en la práctica en un menor PIB de construcción”, explicó.
Sin embargo, precisó que “el sector privado asociado al sector construcción residencial particular espera una reactivación hacia adelante de la mano de esta extensión de los subsidios y por cierto, también de alguno de los componentes en la Ley de Reconstrucción asociados a los incentivos de inversión y a la carga tributaria de los edificios”.