La inversión no termina de despegar en el país, pero se siguen sumando señales de que ello sí podría ocurrir. El mismo Índice de Actividad de la Ingeniería (ICON), realizado por la asociación que reúne a las empresas del sector (AIC), mostró un alza de 8,8% en el segundo trimestre del año en comparación con el mismo período de 2025.
Pero esto tuvo una contracara: una caída de 1,4% respecto de los tres meses iniciales de 2026.
“Si bien el resultado refleja una moderación respecto de los trimestres recientes, la actividad continúa situándose por sobre el nivel observado un año atrás”, planteó el respectivo reporte.
Basado en las horas hombre de trabajo, el indicador constató una mayor de actividad -con el 63% del total- en la dimensión del gerenciamiento de proyectos e inspección técnica de obras, es decir, en la fase que corresponde a gestión y ejecución de proyectos en curso.
La mayor participación por servicios de ingeniería la capta el sector minero (65%), infraestructura general (15,1%) y energía (10,4%).
Pero si bien esa etapa tuvo un aumento de 7,5% en 12 meses, frente al primer trimestre descendió 11%.
Un cuadro distinto del observado con la llamada ingeniería preinversional, que da cuenta de las tareas iniciales de un proyecto -de su factibilidad-, que explicó un 22% de las horas hombre medidas. Pero aquí la historia fue distinta: mejoró 7,4% respecto de 2025 y 17,9% en relación a enero-marzo.
Así, se recuperó de las contracciones que arrastraba de meses anteriores.
Coherente con lo anterior, la ingeniería de detalle -asociado a los aspectos requeridos para una obra- representó el 15% del total de horas de ingeniería y ello se tradujo en un aumento de 16,7% en un año y 24,4% frente al trimestre previo, revirtiendo las bajas de los dos períodos anteriores.
El director de la AIC, Tomás Galassi, destacó que el principal mensaje de estos resultados es que la leve caída general del trimestre parece responder más a un cambio de etapa de los proyectos que a una contracción general de la demanda.

“Esto, además, parece coherente con la cartera que se viene observando, especialmente en minería y energía, donde existen numerosos proyectos entrando o avanzando en fases de estudio y diseño”, afirmó.
Según el reporte, la mayor participación por servicios de ingeniería la capta el sector minero (65%), seguido por infraestructura general (15,1%) y energía (10,4%), rubros que -en conjunto- concentran más del 90% de la actividad registrada durante el trimestre.
En 12 meses, a su vez, minería y energía tuvieron un alza en su actividad de 25% y 20,3%, respectivamente.

Sector privado sube
El reporte de la AIC también evidenció que el sector privado sigue concentrando la mayoría de la actividad total. En el segundo trimestre alcanzó una participación de 84% en las horas hombre medidas. Con estos números, exhibió un alza de 44,9% anual y una de 8,8% en relación con el trimestre previo.
Su avance fue en las tres áreas de la ingeniería, pero con recuperación en la fase de detalle y en la preinversional.
En su caso, el sector público representó el 16% de la actividad, con bajas de 52,6% respecto de hace un año y de 33,5% en relación con el trimestre anterior.
En este ámbito, la ingeniería preinversional mostró una recuperación respecto del trimestre anterior, pero no logró compensar la menor actividad en gerenciamiento de proyectos e inspección técnica de obras y en ingeniería de detalle.
Acerca de los principales mandantes de la industria, Codelco y el Ministerio de Obras Públicas se mantuvieron como los principales, pues explicaron el 41% de la actividad reportada en el estudio.
Por región, Antofagasta, continuó liderando en el segundo trimestre, con el 30,3% del total de los servicios de ingeniería. Y pese a que observó una leve disminución de su participación respecto del trimestre anterior, persistió como el principal polo asociado a proyectos mineros e infraestructura.
La secundó la Región Metropolitana con un 18% de participación y vinculada principalmente a proyectos urbanos, infraestructura y servicios de ingeniería. Después, Atacama, con 12,8% e impulsada principalmente por obras mineras y energéticas.
Las importaciones de bienes de capital sumaron en julio tres meses de bajas seguidas
Su tercer mes de bajas completaron las importaciones de bienes de capital, que se asumen como un signo de lo que podría estar pasando con la inversión en el país. El monto total alcanzó a US$ 1.817 millones, lo que represenó una disminución de 6,1%, donde los motores, generadores y transformadores eléctricos tuvieron una incidencia negativa notoria debido a un descenso anual de 10,6%.
A la vez, la compra desde el exterior de maquinaria para la minería y la construcción tuvo una caída de 5,3% anual; mientras las correspondientes a camiones y vehículos de carga retrocedieron en 26,1% anual. La importación de otra maquinaria bajó 12,4%.
Este comportamiento se dio en un escenario donde el total de las internaciones sumó US$ 8.895 millones CIF (Costo, seguro y flete) durante julio, según antecedentes del Banco Central. Se trata de un monto apenas 0,4% por sobre el de hace un año.
Débil fue también el desempeño de las internaciones de bienes intermedios, que sumaron US$ 4.615 millones, solo 0,2% más que en julio de 2025. En este fue determinante la caída de 4,9% en la importación de productos energéticos, incluido petróleo y diésel.
Esto, dijo un informe de OCEC UDP se debe a que, durante la primera mitad de julio, hubo un ajuste a la baja en el precio internacional del petróleo en medio de periodos de alto al fuego en Medio Oriente.
Finalmente, las adquisiciones de bienes de consumo mejoraron 6,3% hasta US$ 2.462 millones, impulsadas por el segmento durable.