La inflación vuelve al centro del debate económico local, después de que esta semana se concretara un precio del barril de petróleo que supera los US$ 100 y un tipo de cambio que en la última jornada bordeara los $ 970.
De acuerdo con el economista senior del Observatorio del Contexto Económico (OCEC-UDP), Juan Ortiz, el escenario externo “se ha ampliado con una gran complejidad” y las condiciones en Medio Oriente han recrudecido, con una tregua que no funcionó, el cierre casi total del estrecho de Ormuz y un conflicto que se ha extendido hacia el paso hacia el Mar Rojo.
“Sin lugar a dudas, es negativo para la economía del país, porque persiste un shock negativo de intercambio en este caso, el cual, si bien se ha compensado parcialmente con el repunte que hemos visto del precio del cobre, genera mayor incertidumbre respecto a lo que viene para el año 2027”, indicó el analista.
Como resultado, sostuvo que el mercado ya internalizó que la inflación a diciembre estaría por sobre el 4%, en el marco de un escenario en que el precio de los combustibles y petróleo ha jugado un rol.
“Hoy tenemos una economía que virtualmente se encuentra en una estanflación”, afirmó.
“No veo estanflación hoy día. Porque son elementos distintos los que se están conjugando y la estanflación es una situación que se da de forma persistente en el tiempo”, señaló Costa.
Sin embargo, al ser consultada este jueves durante una presentación ante estudiantes en la Universidad de Santiago, la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, descartó ese escenario. “No veo estanflación hoy día. Porque son elementos distintos los que se están conjugando y la estanflación es una situación que se da de forma persistente en el tiempo”, señaló.
De esta forma, agregó que “no es el escenario que estamos viendo, pero sí veo y sí hemos manifestado que hay riesgos de mayores costos, en un escenario de actividad más dinámica. También hay riesgos de una actividad local que demore en recuperarse”.
Ante ello, reiteró que el escenario central del Informe de Política Monetaria (IPoM) es que hoy existen presiones de costos que están siendo mitigadas por una demanda algo más débil y que hacia adelante empiezan a dominar los efectos de una recuperación macroeconómica.
Perspectivas más altas
No obstante, la Encuesta de Operadores Financieros (EOF) publicada este jueves por el Banco Central, indicó que se prevé que la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de septiembre sea de 0,5%, un poco más abajo del 0,6% que proyectaron en la encuesta anterior.
Así, también proyectaron que en octubre el IPC avanzaría 0,4% y en noviembre 0,3%. Así, en un horizonte de 12 meses, la inflación llegaría a 3,5%, dos décimas por sobre lo anticipado en la consulta del mes anterior.
El economista de Banco Santander, Rodrigo Cruz, prevé que el año cerrará con una inflación en torno al 5,0%, “por lo que, si los refinados del petróleo y el tipo de cambio permanecen por un período prolongado en los niveles actuales, la convergencia inflacionaria sería incluso más lenta y el impacto sobre la demanda interna podría extenderse”.
En materia monetaria, sostuvo que “este escenario probablemente llevará al Banco Central a mantener un tono cauteloso y a poner mayor énfasis en su comunicación sobre los riesgos al alza para la inflación, particularmente ante la posibilidad de mayores efectos de segunda vuelta”.
El ente emisor, según lo consignado en el IPoM de septiembre, espera que el retorno a la meta del 3% se dé en el segundo trimestre de 2027.
Cuando se presentó el reporte, a comienzos del mes, el barril de petróleo estaba algo por encima de los US$ 90 en el mercado internacional y el dólar bordeaba los $ 930. Este jueves, esos niveles eran superiores a US$ 100 y $ 960.