De hecho, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) ha advertido que parte importante del ajuste (US$ 491 millones o 0,12% del PIB) se concentra a la fecha en el gasto de capital -que engloba a la inversión estatal directa y las transferencias de capital-, lo que puede poner en entredicho la velocidad de recuperación de la economía nacional.
Esta tendencia de caída de la inversión pública entró en la mira del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien prepara un paquete de medidas para acelerar la ejecución de la inversión pública para el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, con miras a empujar el alicaído crecimiento de la economía.
Según información de la Dirección de Presupuestos (Dipres), el gasto de capital del sector público se contrajo un 16% en julio, más profundo que la baja de 12,7% del mes previo. Por componentes, las transferencias de capital se desplomaron un 21,6%, mucho mayor que el 10,9% del sexto mes del año. La inversión pública, por su parte, volvió a caer, aunque en una menor magnitud: 4,6% en el séptimo mes del año, en circunstancias en que se había contraído un 15,1% en junio.
Ahora, en el acumulado del año, el gasto de capital se reduce un 14,2%, con la inversión pública liderando con una merma de 23,5%, mientras que las transferencias de capital ceden un 8% respecto al mismo mes del año pasado.
De esta forma, entre enero y julio se ha ejecutado un 43,5% del presupuesto aprobado en gasto de capital, cifra menor al 47,7% de hace un año.
La inversión pública marca un avance de 38,9% del erario disponible, menor que el 44,3% a julio del 2025. ¿Y las transferencias de capital? El 46,6% contrasta con el 50,4% gastado hace un año como proporción del presupuesto aprobado.

Las explicaciones
Hay cinco partidas presupuestarias con la mayor cantidad de gasto asignado en inversión pública este año. De estas, tres han ejecutado a un ritmo más lento que el año pasado. Obras Públicas, con un 44,7% versus el 46,9% del año previo; Salud, con 27% en contraste con el 40,3% de hace un año; y Vivienda, que ha ejecutado un 33,6% de su presupuesto para inversión a julio, cuando hace un año llevaba un 46,5% de avance.
Según Dipres, las caídas en OOPP responden al menor nivel de ejecución asociada al desarrollo de iniciativas de la Dirección de Vialidad y de Concesiones de Obras Públicas, y en menor medida, por las líneas de obras hidráulicas y aeroportuarias. Esto último, “principalmente porque a julio de 2025 se ejecutaron pagos en proyectos como el Puente Chacao, Puente Lo Gallardo, y concesión Ruta 5 Santiago Los Vilos, mayores que los ejecutados en igual período de 2026”.
En Salud, la menor actividad va de la mano con el menor ritmo de ejecución de proyectos de inversión derivado de mayores tiempos en la identificación de proyectos. Vivienda, en tanto, acusó un menor nivel de avance en el desarrollo de inversiones en el ámbito urbano y espacio público a través de los Serviu Regionales, explicado por una menor velocidad en los procesos de priorización, formulación de iniciativas e identificación presupuestaria de inversión por la instalación de la nueva administración.

Las regiones rezagadas
Pero el menor ritmo de las inversiones no solo se evidencia a nivel del Gobierno Central. También toca a los Gobiernos Regionales (GORE), cuya ejecución total de su programa de inversiones alcanzó a un 38,4% en julio, contrastando con el 44,8% de hace un año.
O´Higgins, Los Ríos y Atacama resaltaron con un avance menor al 30%, mientras que en el otro extremo destacaron Maule, Ñuble y Los Lagos con sobre un 50% de gasto (ver tabla).
Según la Dipres, el fenómeno se explica por retrasos en la apertura de presupuestos de inversión, a la priorización del pago de compromisos pendientes del año anterior durante los primeros meses del año, a la distribución aún pendiente de algunos recursos provenientes de Subdere, y a la reformulación de carteras de proyectos producto de eventos meteorológicos.