Estados Unidos y la Argentina lanzaron este miércoles el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta para modernizar la infraestructura que conecta la producción argentina de minerales, petróleo y gas con los puertos del Atlántico. El anuncio se realizó en el Consulado General y Centro de Promoción de la Argentina en Nueva York, al margen de la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La presentación estuvo a cargo del canciller argentino Pablo Quirno y del subsecretario de Estado de EEUU, Christopher Landau. También participaron del evento la directora comercial del EXIM, Sarah Whitten, el presidente de YPF, Horacio Marín; el ministro de Economía, Luis Caputo; el embajador Alec Oxenford; el embajador Peter Lamelas; y el subsecretario Juan Pablo Segura.
La hoja informativa oficial a la que accedió El Cronista define al Corredor como el primero del Hemisferio Occidental dentro de la Asociación del G7 para la Infraestructura y la Inversión Globales (PGII). Se suma a los corredores de Lobito, en África subsahariana, y de Luzón, en Filipinas, al Corredor India-Medio Oriente-Europa y a la Ruta Comercial Transcaspiana.
El objetivo declarado es que Estados Unidos se convierta en socio de referencia para la infraestructura y la inversión en la Argentina. Ambos gobiernos lo enmarcan en una relación que apunta a más inversión estadounidense, cooperación estrecha en seguridad y valores alineados.
“Invertir en Argentina es fortalecer la seguridad económica de los Estados Unidos. Los beneficios alcanzan a ambos países. La maquinaria estadounidense puede ampliar nuestra capacidad instalada y generar empleos calificados en su país de origen. En nuestras economías centrales, los nuevos contratos permiten a proveedores locales incorporar conocimientos y abrir puestos de trabajo para los argentinos. Esa red ofrece diversión, oportunidades de rentabilidad ligadas al crecimiento de la producción”, sostuvo Quirno.
A su turno, Landau en representación de la administración estadounidense sostuvo que “es importante para nosotros que Argentina gane” y felicitó al presidente Javier Milei: “No es un político tradicional, y el presidente Trump tampoco. Quiero felicitarlos, porque todos ustedes están tomando riesgos políticos enormes”.
También habló el titular de YPF, Horacio Marín: “Desde el punto de vista del proyecto Argentina LNG es un proyecto de 12 millones de toneladas que significa que para Argentina a precios bajos, normales de energía van a entrar US$ 200.000 millones de exportaciones argentinas. Y con la expansión que vamos a lograr seguramente en el año que viene van a ser US$ 100.000 millones más”, anticipó.
“Esto es lo que el país necesita. Más allá de todas las dificultades diarias es muy importante que la estabilidad que se está generando la previsibilidad que estamos generando yo como país se traduce en inversiones que van a generar un trabajo enorme un crédito fenomenal para nuestro país seguro para Estados Unidos y para otros países que también vamos a estar exportando también. Así que este es el tipo de inversión que nosotros tratamos de llevar adelante, aportamos nuestro granito de arena desde el lado económico para tratar de generar las condiciones para que esto sea deseable”, sumó también el ministro de Economía, Luis Caputo.
Detalles del financiamiento
La cifra más concreta es una carta de términos (term sheet) del Banco de Exportación e Importación de EEUU (EXIM) por hasta US$ 6.000 millones, que es lo primero que estiman que ingresará. Es un documento preliminar y no vinculante: fija condiciones generales, pero no obliga a ninguna de las partes a firmar el préstamo.
Está destinada a Argentina LNG, un proyecto integrado de gas natural licuado en Vaca Muerta que lidera YPF junto con la italiana ENI y la emiratí XRG. Su inversión total se estima en US$ 51.000 millones.
Aparte, el EXIM y la Argentina firmaron el Marco “Construir el Futuro” (Build the Future Framework), que habilita hasta US$ 7.000 millones hasta 2027 para infraestructura y capacidad productiva.
El dinero está atado a compras en EEUU: la propuesta de financiamiento busca respaldar la adquisición de bienes y servicios estadounidenses para el proyecto. Un ejemplo es el contrato de McDermott para la planta que fraccionará los líquidos del gas y tratará el gas.
Otro es el de Pumpco, subsidiaria de la estadounidense MasTec, que junto con Bonatti y Contreras Hnos. se adjudicó por más de US$ 1.000 millones el ducto de exportación. Ese contrato queda sujeto a la decisión final de inversión del proyecto.
Para el sector energético, Washington ofrece tres herramientas: préstamos directos, garantías de préstamos y seguros. Con ellas busca movilizar capital, equipos y proveedores de servicios de su país.
Las obras del Corredor Andes-Atlántico
Casi todos los proyectos que agrupa el Corredor ya estaban en marcha antes del anuncio. En transporte, la Hidrovía se adjudicó en junio por 25 años al consorcio belga-argentino Vía Navegable Troncal S.A., con una inversión estimada en US$ 10.000 millones.
En ferrocarriles, la Argentina lanzó en agosto licitaciones por 50 años para las líneas de carga Belgrano, San Martín y Urquiza. Buscan abaratar el transporte de litio y cobre, y ambos gobiernos presentaron esas concesiones en un roadshow en Nueva York en marzo.
Para las obras de transporte, el comunicado abre la puerta a que empresas estadounidenses compitan como oferentes o subcontratistas.
En energía eléctrica figura la concesión de transmisión de alta tensión del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA 1), estimada en US$ 800 millones y respaldada por una garantía de préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Abastece a Buenos Aires, que concentra cerca del 60 % de la demanda eléctrica nacional.
En el plano digital, la Argentina lanzará una concesión para modernizar la fibra óptica de ARSAT, con un préstamo del BID de US$ 49 millones para la primera fase. Además, Metrotel, descrita como de capital estadounidense, adquiere 6 millones de usuarios de telecomunicaciones.
Completan la lista proyectos “de interés” que todavía no se licitaron. Entre ellos hay conexiones ferroviarias de Vaca Muerta a Bahía Blanca y a puertos metropolitanos, cables submarinos, conectividad satelital, centros de datos de inteligencia artificial, alerta temprana e infraestructura compartida de telecomunicaciones.
Habrá una misión técnica de octubre a Jujuy y Salta, las dos provincias del noroeste con proyectos de litio y cobre: irá una delegación del Departamento de Estado, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) y el EXIM a Buenos Aires, Jujuy y Salta para identificar y avanzar transacciones.
El mapa que acompaña la documentación marca la franja de cobre y litio a lo largo de la cordillera, desde el noroeste hasta las inmediaciones de San Juan y Mendoza. Señala también Neuquén, con Vaca Muerta y los ductos hacia Bahía Blanca y Punta Colorada, y las ciudades por donde pasan las vías, como Salta, Tucumán, Córdoba y Santa Fe.
Landau irá a la Argentina más adelante en octubre para tratar inversión y crecimiento con socios públicos y privados. El 9 y 10 de diciembre se propone una visita del titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas a Nueva York y Washington, en el marco de roadshows con empresas estadounidenses. Detrás de esas gestiones, Washington prevé usar además la Agencia de Comercio y Desarrollo (USTDA) y la experiencia de los Departamentos de Comercio, Estado y Tesoro.