Donald Trump volvió a elevar la presión sobre Irán y esta vez puso el foco directamente sobre el estrecho de Ormuz. El pPresidente de Estados Unidos publicó este martes en Truth Social una imagen del paso marítimo con los colores de la bandera estadounidense y el mensaje “NEW U.S. Territory” (“nuevo territorio estadounidense", en español), con un círculo destacando el estratégico cuello de botella que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán.
La imagen estuvo acompañada por otro mensaje en el que Trump descartó cualquier avance diplomático con Teherán. “No hay conversaciones en curso o programadas con la República Islámica de Irán”, señaló, agregando que el bloqueo naval “permanece en plena vigencia”, que el estrecho está “abierto y operando” y que todas las minas en sus aguas han sido retiradas o detonadas.

El movimiento llegó después de que el lunes expirara la tregua entre Estados Unidos e Irán, sin que las partes consiguieran acercar posiciones para una salida permanente al conflicto. El control de Ormuz continúa siendo uno de los principales puntos de fricción entre Washington y Teherán, precisamente por su importancia para el suministro mundial de energía.
La reacción de Teherán fue directa. El viceministro de Asuntos Jurídicos e Internacionales de la Cancillería iraní, Kazem Qaribabadi, calificó de “ilusoria” la pretensión de Trump sobre el estrecho de Ormuz.
En un mensaje publicado en X, Qaribabadi compartió la imagen difundida por el mandatario estadounidense y señaló que, aunque Trump había escrito correctamente el nombre del “Golfo Pérsico”, se había equivocado respecto del estrecho. “O Trump corrige su ilusión o nosotros corregiremos las ilusiones de este iluso”, afirmó.
Previamente este mismo martes, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, había asegurado que el estrecho permanecerá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla con las obligaciones que Irán atribuye al acuerdo, también según IRNA.
Qalibaf condicionó cualquier reapertura al levantamiento del bloqueo estadounidense, la liberación de fondos iraníes congelados, la eliminación de las sanciones sobre el petróleo y el término de las amenazas y operaciones militares en los distintos frentes. Según el dirigente, que también lidera el equipo negociador, Teherán no cederá mientras Washington no materialice los compromisos asumidos en el memorándum de entendimiento.
En este marco, los futuros del Brent avanzaban hasta US$ 91,12 por barril este martes, mientras que el WTI se situaba en US$ 85,11. De esta manera, ambos se encaminan a completar su tercera jornada seguida de ganancias, con el Brent tocando durante la sesión su mayor nivel desde el 30 de julio.
Hostilidades en Ormuz
En medio de esas contradicciones, la situación en el estrecho continúa marcada por incidentes contra embarcaciones, restricciones al tránsito y una creciente incertidumbre entre armadores y operadores.
Bloomberg reportó este martes que un buque tanque de combustible que intentaba ingresar al golfo Pérsico realizó al menos cinco giros bruscos antes de detenerse cerca de la isla iraní de Qeshm, en la zona norte del estrecho. El Amara había ingresado vacío el lunes y con sus transpondedores encendidos, pero terminó detenido en una parte de la vía utilizada para los tránsitos autorizados por Irán.
El episodio se produjo después de que la agencia semioficial iraní Fars informara que un buque tanque perteneciente a una compañía de Emiratos Árabes Unidos había sido detenido en Ormuz. El medio iraní agregó que los barcos deben pagar para transitar por el estrecho.
Horas más tarde, la marina británica reportó que otra embarcación fue alcanzada por un proyectil desconocido cuando salía del golfo por la costa de Omán. El ataque provocó daños en la sala de máquinas y dejó una víctima entre la tripulación, mientras las autoridades investigaban el incidente.
Los episodios se suman a una mayor actividad hostil registrada durante los últimos días. Antes de ese último ataque se habían contabilizado siete incidentes contra embarcaciones que cruzaban Ormuz durante agosto, tres de ellos desde el viernes, según datos del Joint Maritime Information Center citados por Bloomberg.
El deterioro de las condiciones de seguridad también se ha reflejado en el volumen de tráfico. Reuters reportó este martes que los cruces por el estrecho se mantienen en niveles de un solo dígito, mientras los productores de la región buscan vías alternativas para mantener sus exportaciones.
En ese contexto, el analista jefe de materias primas del banco sueco SEB, Bjarne Schieldrop, sostuvo que Irán probablemente tiene la capacidad -o está cerca de adquirirla- de detener completamente el flujo de petróleo a través de Ormuz cuando lo considere conveniente, según consignó Reuters.