El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su preferencia por tasas de interés más bajas, pero reconoció que esa decisión no depende únicamente del presidente del banco central, en un tono mucho más moderado que las duras críticas que lanzó contra el predecesor del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.
En una entrevista con Punchbowl News publicada el viernes, Trump fue consultado sobre si Warsh debería elevar las tasas antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre.
“Depende un poco de él, pero no completamente. También tiene una junta que es muy política”, dijo el presidente, al reiterar sus críticas contra algunos miembros de la junta de gobierno de la Fed, entre ellos el expresidente Jerome Powell y Lisa Cook. “No depende totalmente de él. Depende de un directorio”, agregó.
Antes de que Warsh asumiera la presidencia de la Fed, Trump criticaba con frecuencia a Powell por actuar con demasiada lentitud para reducir las tasas de interés.
Trump afirmó que le gustaría “volver a aquellos días” en los que unos datos económicos positivos se traducían en tasas de interés más bajas, una visión distinta de la relación habitual entre la economía y la política monetaria.
“En los viejos tiempos, cuando se anunciaban buenos datos, las tasas de interés bajaban”, dijo.
Normalmente, unos datos económicos sólidos implican tasas más altas, ya que los bancos centrales buscan evitar un sobrecalentamiento de la economía.
Trump y Warsh han conversado en varias ocasiones desde que este último fue confirmado como presidente de la Fed en mayo, informó Bloomberg, lo que ha alimentado la preocupación por los intentos del mandatario de influir en la política monetaria del banco central.
Según una persona familiarizada con las conversaciones, Trump preguntó a Warsh por sus opiniones y proyecciones sobre distintos asuntos, pero no le pidió que hiciera nada en particular. Sin embargo, no está claro si ambos discutieron sobre política monetaria.