OpenAI acusó a Apple de intentar frenar la salida de empleados hacia la empresa creadora de ChatGPT mediante una demanda por apropiación de secretos comerciales "infundada y pretextual", y solicitó a un tribunal de Estados Unidos que desestime el emblemático caso.
Se trata de la primera respuesta legal de OpenAI a las acusaciones de Apple, que sostiene que la startup utilizó a exempleados y empleados actuales de la compañía para obtener información sobre sus proyectos confidenciales de hardware, mientras OpenAI se prepara para lanzar su propio dispositivo de inteligencia artificial.
Al presentar la demanda, Apple intenta "compensar sus deficiencias en el mercado del talento y en la retención de sus empleados, así como sus fracasos para integrar la IA en sus productos", afirmó OpenAI en un escrito presentado el miércoles ante un tribunal federal de California.
"Pero la legislación y las políticas de California no solo permiten, sino que fomentan esa movilidad laboral, a la que se atribuye haber impulsado la revolución tecnológica que ha convertido a las empresas de este estado en la envidia del mundo", añadió.
El caso ofrece una inusual mirada al deterioro de la relación entre la segunda empresa cotizada más valiosa del mundo y el desarrollador de modelos de IA de Sam Altman, valorado en US$ 852.000 millones.
OpenAI sostuvo que Apple no logró identificar información confidencial específica que supuestamente habría sido sustraída y que, además, tergiversó sus propios y deficientes procedimientos de desvinculación de empleados ("offboarding"), los que derivaron en errores de comunicación con trabajadores que ya habían abandonado la empresa.
Asimismo, OpenAI afirmó que Apple calificó erróneamente como confidencial información sobre sus proveedores que, en realidad, podía obtenerse de manera legal o era de conocimiento público.
La empresa detrás de ChatGPT adquirió el año pasado por US$ 6.400 millones io Products, el estudio fundado por el exjefe de diseño de Apple, Jony Ive. Junto con otras compañías como Meta, OpenAI ha intensificado la contratación de talento proveniente de Apple durante los últimos dos años, en momentos en que el fabricante del iPhone enfrenta retrasos en el lanzamiento de sus propios productos de IA.
Ive no figura como demandado en el caso.
"Desde la fundación de io Products, cientos de diseñadores e ingenieros de Apple han optado por dejar sus puestos para sumarse al esfuerzo de OpenAI por diseñar una nueva familia de dispositivos para la era de la inteligencia artificial", señaló la compañía en su presentación judicial.
Según informó previamente el Financial Times, OpenAI planea lanzar un dispositivo de IA del tamaño de la palma de la mano, sin pantalla, capaz de interpretar señales de audio y visuales del entorno.
La demanda de Apple, presentada en julio, llegó apenas dos años después de que ambas compañías se asociaran para incorporar nuevas funciones de inteligencia artificial basadas en ChatGPT a los dispositivos de Apple.
Posteriormente, en enero, Apple selló una alianza con Google para utilizar los modelos Gemini como base de "Siri AI", una decisión interpretada como un desaire a OpenAI, aunque la integración de ChatGPT sigue estando disponible en los dispositivos de Apple.
La demanda identifica a dos actuales empleados de OpenAI que anteriormente trabajaron en Apple, entre ellos el jefe de hardware, Tang Tan. Desde entonces, Apple ha enviado requerimientos legales a decenas de sus exempleados que hoy trabajan en OpenAI.
Apple sostiene que Tan utilizó entrevistas de trabajo con empleados de la compañía para interrogarlos sobre proyectos secretos de Apple y los instó a llevar prototipos de la empresa a esas entrevistas.
Sin embargo, OpenAI respondió el miércoles que Apple no identificó ninguna información confidencial específica obtenida de la compañía, "más allá del tipo de antecedentes que cualquier empleador podría consultar en una entrevista", como la experiencia de los candidatos con piezas o componentes de Apple que ya están ampliamente disponibles.
Apple también acusó al ingeniero eléctrico Chang Liu de extraer archivos confidenciales de la empresa antes y después de incorporarse a OpenAI.
La compañía de Sam Altman replicó que esas acciones fueron "solicitadas y autorizadas por la propia Apple", ya que la empresa pidió a Liu recuperar información importante de su cuenta después de que fuera "rápidamente escoltado fuera de la empresa" tras anunciar su renuncia.
OpenAI agregó que Apple alentaba a sus empleados a utilizar sus cuentas personales de iCloud para fines laborales, "mezclando datos corporativos y personales, sin gestionar adecuadamente los accesos entre los distintos sistemas de Apple cuando los empleados dejaban la compañía".
A comienzos de esta semana, Apple solicitó al juez de California que lleva el caso dictar una medida cautelar contra OpenAI para impedir que siga utilizando los presuntos secretos comerciales sustraídos y para preservar las pruebas. La audiencia está programada para octubre.
El juez a cargo del caso, Edward Davila, también presidió el mediático juicio penal contra la fundadora de Theranos, Elizabeth Holmes, y su exsocio Sunny Balwani, entre 2021 y 2022.
Apple no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.