Este lunes, el doctor en Ciencias de la Computación de la Universidad de Toronto, Pablo Barceló, asume como director del Centro Nacional de Inteligencia Artificial (Cenia), tras cumplirse los primeros cinco años de funcionamiento del centro basal que opera con aportes de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Su llegada se enmarca en una renovación planificada del liderazgo al inicio de la segunda etapa. Sucederá a Álvaro Soto, quien continuará como investigador principal y encargado del proyecto Latam-GPT, el modelo de lenguaje de gran tamaño (LLM, su sigla en inglés) que lidera el Cenia y que será abierto para Latinoamérica.
Barceló señaló a DF que, bajo el Plan de Continuidad 2026-2031, el Cenia definió varias prioridades para esta segunda etapa, que estará centrada en avanzar del desarrollo de capacidades a la “generación de valor mediante IA”. Una de ellas será pasar de un modelo de transferencia tecnológica de soluciones individuales para organizaciones a uno de venture studio, que convierta los desarrollos del centro en productos escalables y startups, con apoyo de inversionistas.
“El cambio principal es que queremos que las soluciones que estábamos entregando individualmente a distintas empresas o sectores del Estado se transformen en productos empaquetados, que puedan dar paso a soluciones relevantes y apalancadas por el desarrollo científico y tecnológico que hay en el Cenia”, explicó Barceló.
Otra prioridad será la colaboración con el sector público para resolver desafíos y reforzar la capacitación e implementación de IA. Según Barceló, están en conversaciones con distintas instituciones, y ve oportunidades en áreas como salud, gobierno digital y transportes.
89 iniciativasde IA impulsó el Cenia en 2026.
Nueva línea de investigación
Entre las 89 iniciativas de IA que impulsó el Cenia en 2026, hay soluciones, pero también estudios aplicados y programas de formación, que seguirán siendo prioridades.
Barceló comentó que fomentarán el talento avanzado -ya han formado a 300 alumnos de pregrado, magíster y doctorado en IA en estos cinco años- y el área de investigación.
Esta última tiene 14 investigadores permanentes y 50 que vienen de universidades y está incorporando una línea de investigación sobre gobernanza e impactos socioambientales de la inteligencia artificial, que será dirigida por los sociólogos Martín Tironi y Arturo Arriagada. Abordará sus efectos sociales, económicos, ambientales y en las comunicaciones, complementando el trabajo sobre ética, sesgos e impacto en las personas.
“Ya construimos capacidades y demostramos que se podía hacer IA desde Chile de primer nivel. Ahora queremos entender la IA como un todo, como un fenómeno realmente sociotécnico”, dijo Barceló.
Un nodo regional de IA
El Cenia también buscará consolidarse como un nodo articulador de IA en América Latina: el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA), Latam-GPT y el programa público-privado Hazlo con IA -que se expande a la región- son parte relevante de esta estrategia.
En 2027 comenzará a construir una “red formal de colaboración” entre centros de investigación a nivel regional. El objetivo es intercambiar académicos y estudiantes, colaborar en datos, en programas doctorales y en capacidades de cómputo, además de impulsar políticas públicas para el desarrollo responsable de la IA.
Barceló destacó que en Brasil ya colaboran con el Center for AI de la Universidad de Sao Paulo y están en conversaciones con el Centro de Excelencia en IA, en Goiás. Y luego avanzarán en Perú y Uruguay.
Una de las iniciativas más ambiciosas será transformar el ILIA -que mide la madurez del uso de IA en Latinoamérica- en un observatorio permanente para monitorear las políticas públicas y la evolución del desarrollo y adopción de IA en la región.
Latam-GPT y supercómputo
Otra prioridad es fortalecer el modelo Latam-GPT. Entre diciembre y comienzos de 2027 lanzarán una nueva versión que integrará búsquedas en internet, edición de imágenes y mayores capacidades de razonamiento y planificación.
La meta, indicó Barceló, es consolidarlo como un “ecosistema de utilización de herramientas de IA” que permita a instituciones de América Latina desplegar aplicaciones en ámbitos como salud y educación.
Para sostener el modelo requieren capacidad de cómputo. Barceló contó que el Cenia se adjudicó recursos del Fondo de Equipamiento Científico y Tecnológico (Fondequip) Mayor para la compra de servidores equipados con unidades de procesamiento gráfico (GPU), que se instalarán en el Centro de Innovación de la Universidad Católica (UC).
También destacó que el Cenia integra el consorcio detrás del Laboratorio de Supercómputo para Inteligencia Artificial (Scai-Lab), que opera en Santiago, uno de los dos centros de supercómputo que cofinancia Corfo.
Además tiene una alianza estratégica con la Universidad de Tarapacá para un centro de supercómputo: “Estamos en las definiciones finales, viendo la instalación de los servidores y la gobernanza”, dijo Barceló.