La Ley de Reconstrucción Nacional y la reforma al mercado de capitales que afina el Ministerio de Hacienda están abriendo el apetito de los inversionistas, quienes podrían inclinar la balanza hacia los activos locales, como acciones, renta fija y alternativos. Ese es el análisis que hizo a DF la gerenta general de Bci Asset Management, Claudia Torres.
En corto plazo, dijo la ejecutiva, el foco está en la modificación del artículo 107 de la Ley de Impuesto a la Renta (LIR) que introduce la Ley de Reconstrucción Nacional. Con ello, desde el 1 de enero de 2027, las ganancias de capital obtenidas con determinados instrumentos con presencia bursátil dejarán de pagar el impuesto único de 10% vigente de hoy para pasar a no pagar nada.
A eso se suma la repatriación de capitales, que tendrá como beneficio una tasa de 7% para quienes mantengan los recursos cinco años en vehículos locales y de 10% para quienes solo regularicen sus bienes en el exterior, sobre el valor de mercado.
Con ambas medidas, Torres prevé que el flujo terminará por volcarse a la plaza local, con espacio para reactivar el mercado tras varios ciclos adversos para el inversionista.
“Probablemente los inversionistas retail vean en esto una oportunidad de repatriar (capitales), básicamente porque tener las platas afuera de Chile los obliga a ciertas cosas, como la contabilidad, que se vuelve engorrosa si no tienen un monto que justifique esos servicios”, señaló.
- Con la aprobación de la reforma, ¿dónde se está concentrando el interés de los inversionistas?
- La que ha congregado el mayor interés de los clientes es la exención a la ganancia de capital.
En el caso de los fondos, el beneficio 107 LIR que establece la reforma se puede utilizar cuando se invierte a través de un fondo de inversión que se transa y tiene presencia bursátil.
En caso de los fondos mutuos, estos pueden contar con este beneficio cuando compren acciones chilenas, renta variable internacional, renta fija local o del exterior que cumplan con la presencia bursátil exigida.
- ¿Cómo se traduce este beneficio en rentabilidad para los inversionistas?
- Por ejemplo, una cartera balanceada que ha tenido un retorno bruto de 15,95%; si no te acoges y estás en el tramo medio del impuesto, la rentabilidad baja a 12,28%. Si el inversionista está en el tramo alto, queda en 9,57%. Para quienes están en los tramos altos, el 107 LIR hace una diferencia importante: pasar de 9,57% a quedarse con el 15,95%, porque se paga cero.
- ¿Y cuál será el efecto para la bolsa local?
- Creo que habrá mayor inversión en activos locales, porque también está el efecto de la repatriación de capitales desde distintos vehículos (depósitos a plazo, fondos de inversión y sociedades) a las inversiones en el extranjero.
Hay que considerar que los clientes de banca privada se acostumbraron a manejar una porción de sus inversiones afuera por temas de diversificación y les ha rentado muy bien.
- Con todos estos beneficios ¿donde están los riesgos?
- Para mí hoy el principal riesgo del mercado tiene que ver con el crecimiento y mercado laboral.
Esa es la gran pregunta. A pesar de que vamos a tener más crecimiento, creo que más crecimiento no se va a traducir en más empleo cómo se traducía en el pasado de manera más directa. Vamos a tener que convivir con un desempleo estructuralmente más alto por algún tiempo. Ahí entra también qué pasa con la inteligencia artificial, cuál es su aporte a la productividad y a la creación de nuevos empleos.
Por último, la formación bruta de capital, que había crecido de manera bien importante, se frenó a fines del año pasado, dado que probablemente hay muchas inversiones que se están posponiendo esperando que parta la Ley de Reconstrucción.
Mercado de capitales
- Desde Hacienda han reiterado la idea de convertir a Chile en hub de servicios financieros con la próxima reforma al mercado de capitales ¿Lo ve posible?
- Hoy está la oportunidad de volver a atraer y generar mayor profundidad a nuestro mercado, y para eso, será bien relevante entender cómo quedará finalmente el régimen de inversiones de los fondos generacionales.
Hemos hecho evaluaciones de lo que significan los benchmark que se están proponiendo en renta fija y lo que hemos visto es que sí se generará un movimiento del flujo de las AFP hacia bonos corporativos que deuda bancaria.
Esto es importante, porque los bancos tendrán que financiarse probablemente al extranjero, y eso podría impactar sus costos de financiamiento y finalmente las tasas de los créditos hipotecarios. Gran parte del mercado le ha pedido a la Superintendencia de Pensiones que los benchmark que se usen no generen movimientos grandes entre activos.
- ¿Cómo podría abordarse su inquietud?
- Debería darse una mayor libertad para que cada administradora pueda usar el benchmark que considere que se adecúa más a la realidad de su cartera
Además, se deben generar mayores posibilidades de diferenciación. Uno de los grandes temas de los multifondos era que todos se parecían mucho entre ellos y no había ningún incentivo a la competencia por rentabilidad.
- ¿Qué está viendo en la industria de fondos mutuos?
- Estamos hablando de una industria de US$ 85 mil millones que solo este año ha crecido en torno a US$ 7 mil millones.
Estamos observando que, a diferencia de otros años, hay una mayor disposición a tomar riesgo. Eso pasa porque veníamos de tasas muy altas, donde un depósito a plazo ofrecía un retorno de 10% anual. Hoy, si el inversionista quiere ese mismo 10%, tiene que invertir en activos de riesgo, porque no hay ninguna combinación de activos más conservadores que te pueda dar esa renta.
- ¿Eso explica las salidas de renta fija?
- Sí, hemos tenido salidas de esas categorías y entradas a fondos balanceados, que combinan renta fija con un poco de renta variable. Una cartera balanceada a 12 meses te genera retornos de 13%, contra 6,5% de un fondo de renta fija: es casi el doble, con quizás no tanto más nivel de riesgo.
- ¿Y qué viene para los activos alternativos?
- Estamos positivos, y hemos visto una predisposición de nuestros clientes a invertir más. Vemos alternativas bien interesantes en deuda privada, porque hay muchas empresas que ya no son target de los bancos, ya sea porque éstos tienen mucha exposición en esos sectores o porque han decidido reducir su apetito por riesgo. Eso ha generado que los fondos cubran esa parte del espectro.
- ¿Ve una recuperación del sector inmobiliario con todas estas reformas?
- Hay que reconocer una realidad, hay muchos inversionistas que vienen muy golpeados de un ciclo muy malo, afectado por el estallido social, la pandemia, el alza en los costos de los materiales y el alza en las tasas de los créditos hipotecarios. Lo importante es reconocer a tiempo la oportunidad: hay un stock de viviendas que se va a empezar a acabar y el subsidio de la ley va a generar mayor apetito, así que los meses para agotar stock se van a empezar a cerrar quizás más rápido de lo que creemos. Los bancos van a apoyar la entrega de esos subsidios.
Además, las compañías de seguros tienen que buscar inversiones de más largo plazo: viene una masa grande de gente jubilando y acogiéndose a rentas vitalicias, y a las compañías les llega una porción importante de dinero que tienen que invertir. Creo que se empieza a configurar un ciclo positivo para las inversiones inmobiliarias.