El dólar abrió a la baja este miércoles, tras cifras que mostraron que los precios al consumidor de Estados Unidos en julio calzaron con las expectativas de moderación de las presiones inflacionarias.
La paridad dólar-peso caía $ 5,9 hasta los $ 908,7 en la apertura, ampliando el leve descenso de la víspera, según los datos de Bloomberg. El dollar index retrocedía 0,1%, en línea con los rendimientos del Tesoro estadounidense.
El IPC de EEUU subió 0,1% en julio, y su variación anual se moderó de 3,5% a 3,4%, mientras que la inflación subyacente -sin alimentos y energía, componentes más volátiles- disminuyó también en una décima, hasta 2,5%. Todas cifras en línea con las estimaciones de consenso.
Con estos nuevos datos, los operadores de los mercados monetarios se están inclinando más hacia la idea de que la Reserva Federal mantenga la tasa referencial sin cambios, en lugar de subirla.
Mientras, el cobre transado en Londres subía 0,5% a US$ 6,45 por libra, precio que está en la parte alta de sus cotizaciones históricas, pero aún a cierta distancia de los US$ 6,59 alcanzados en enero. El metal sigue apoyado en restricciones de oferta, incluyendo una prohibición de exportaciones de concentrados desde el Congo.
Por su parte, el petróleo Brent se mantenía rondando los US$ 89 por barril, atento a la evolución del conflicto entre EEUU e Irán. Donald Trump aseguró que Washington tiene un "control total del estrecho de Ormuz", después de que Teherán afirmara ayer que este permanecerá cerrado mientras EEUU no acepte sus condiciones.
Son las últimas novedades de una crisis donde las posturas se han vuelto más distantes, con mutuas exigencias de indemnizaciones. Además, los hutíes de Yemen, un grupo militante aliado de Irán, lanzaron ataques este martes contra buques comerciales en el mar Rojo, elevando la presión sobre las rutas de suministro energético.