Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron levemente en julio, lo que podría debilitar el argumento a favor de una subida de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal el próximo mes.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 0,1% el mes pasado tras caer un 0,4% en junio, lo que supuso el primer descenso en seis años, según informó el miércoles la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo (BLS, su sigla en inglés).
En los 12 meses transcurridos hasta julio, el IPC avanzó un 3,4% tras aumentar un 3,5% en junio. Excluyendo los volátiles componentes de alimentos y energía, avanzó un 0,2% el mes pasado, tras mantenerse estable en junio. El denominado IPC subyacente aumentó un 2,5% en los 12 meses hasta julio, tras subir un 2,6% en junio.
En el detalle, se observó que los precios de los alimentos, la vivienda y los vehículos aumentaron un 0,1%, mientras que los de los coches y camiones usados subieron un 0,4%. La atención médica avanzó un 0,4% y las tarifas aéreas se aceleraron un 2,2%.
Los economistas encuestados por Reuters esperaban un alza del 0,1% en el IPC y que la inflación subyacente aumentara un 0,2% durante el mes.
De todas maneras, los economistas prevén que el ritmo de aumento de los precios al consumidor se acelere en agosto, como reflejo del reciente alza de los precios del petróleo. También se espera que la creación de empleo se recupere a medida que desaparezcan las distorsiones estacionales.
Antes de la publicación del reporte del IPC, los mercados veían un 46% de probabilidades de un alza de tasas en la reunión de política monetaria de la Fed del 15 y 16 de septiembre, según la herramienta FedWatch de CME.
¿Qué implica para la Fed?
El reporte, a juicio de la estratega económica principal de Morgan Stanley Wealth Management, Ellen Zentner, "mantendrá intacta la narrativa de que ‘no hay necesidad de subir las tasas’ que se afianzó tras el informe de empleo de la semana pasada”.
“Habrá una nueva ronda de datos de inflación antes de la reunión del FOMC de septiembre, por lo que la situación aún podría cambiar", matiza la experta según lo consignado por CNBC. "Pero a menos que esas cifras cuenten una historia muy diferente, es probable que la Reserva Federal siga estando en condiciones de mantener las tasas sin cambios el próximo mes”, agregó.
Por su parte, la analista de mercados de la app de inversiones XTB, Emanoelle Santos, el resultado de la inflación subyacente "confirma que el shock inflacionario de comienzos de año está perdiendo intensidad", en ese marco, considera que se "reduce considerablemente la urgencia de subir las tasas después de que tres miembros defendieran un aumento en julio, especialmente tras las señales recientes de debilitamiento del mercado laboral".
Desde su punto de vista, "el escenario se desplaza hacia una pausa prolongada y hace más exigente el argumento para un alza en septiembre, aunque todavía será necesario confirmar en agosto que la moderación de los precios puede sostenerse incluso con el petróleo nuevamente bajo presión".