El norte ya no puede seguir reaccionando cuando la emergencia está encima. Un grupo de 11 alcaldes del Norte Grande pidió mediante una carta al Gobierno comenzar ahora a financiar las obras necesarias para enfrentar nuevas lluvias y aluviones, ante fenómenos climáticos que dejaron de ser excepcionales en una zona marcada históricamente por la escasez de precipitaciones.
La solicitud fue presentada en una carta firmada, entre otros, por el alcalde de Arica, Orlando Vargas, y su par de Calama, Eliecer Chamorro. Las autoridades advirtieron que los municipios conocen los puntos más vulnerables de sus territorios, pero no cuentan con recursos para ejecutar por sí solos defensas aluvionales, colectores, drenajes, piscinas de retención y obras de protección de infraestructura crítica.
El último frente de mal tiempo volvió a dejar en evidencia esa fragilidad. Las precipitaciones provocaron viviendas inundadas, interrupciones de caminos, localidades aisladas, daños en servicios esenciales y pérdida de vidas en distintas zonas del norte.
“Durante décadas, el norte de Chile creció bajo una certeza, aquí casi nunca llueve. Ciudades, caminos y servicios fueron diseñados para un territorio donde las precipitaciones intensas eran excepcionales. Hoy esa certeza ya no existe”, señalaron los alcaldes en la carta.
Orlando Vargas, alcalde de Arica.
Financiamiento estatal
En conversación con DF Regiones, el alcalde de Arica aseguró que la infraestructura habitacional de la ciudad no se encuentra preparada para precipitaciones sostenidas. Según señaló, incluso el último episodio, que se extendió durante tres días, provocó daños en gran parte de las viviendas de la comuna. “No estamos preparados. Entonces, los techos en general no son preparados para una lluvia. Por lo tanto, estamos hoy día con grandes problemas porque 95% de las casas han sufrido deterioros con la pequeña lluvia que tuvimos, que fueron tres días”, afirmó.
El jefe comunal explicó que el municipio comenzó a trabajar junto con el Gobierno Regional en un proyecto para intervenir las viviendas de familias vulnerables. La primera etapa considera 500 techos, aunque sostuvo que la iniciativa deberá aumentar su cobertura.
“Nosotros ya comenzamos como municipio a hacer un proyecto con Gobierno Regional para reparar 500 techos a las familias más vulnerables. Creo que 500 techos es una partida de un proyecto que va a tener que crecer mucho más”, dijo.
Vargas también cuestionó que todavía no exista una programación de recursos que permita a los municipios anticipar obras y definir prioridades antes de nuevos eventos meteorológicos.
“Ahí está la problemática. La falta de apoyo del Gobierno central tras sus seremías, donde no vemos objetivamente que digan: mire, este año vamos a poner tanto dinero para reparar los techos o para cambiar los techos. De esa manera uno podría ya planificar para el año”, señaló.
El alcalde sostuvo que las decisiones y el financiamiento de las intervenciones de mayor tamaño deben ser asumidos por el nivel central. “Los alcaldes podemos hacer esto, podemos ejecutar nosotros. Pero quien debe decidir y financiar esto es el Estado de Chile”, afirmó.
La carta advierte que las nuevas obras deben comenzar a planificarse antes del próximo episodio de precipitaciones. Los municipios solicitaron que la preparación incluya proyectos de largo plazo y recursos definidos, además de las medidas de emergencia que se ejecutan después de cada evento climático.
“Lo sucedido debe ser un punto de inflexión. Estos eventos volverán a ocurrir. La próxima emergencia climática debemos comenzar a enfrentarla hoy, cuando todavía no llueve”, concluye el documento.