Con un rendimiento de 54 toneladas de achicoria cultivadas por hectárea y el 98% de la superficie agrícola ya contratada para el ciclo 2026-2027, Beneo Chile cerró su última cosecha proyectando un escenario de eficiencia productiva. La compañía, cuya planta de refinación de inulina y oligofructosa opera en Pemuco, Región de Ñuble, destacó la solidez comercial de la cadena de suministro, que abarca a productores desde Maule hasta La Araucanía, con una fuerte concentración industrial en el Biobío.
La nueva temporada marcó un avance hacia las economías de escala. La superficie promedio contratada por agricultor experimentó un incremento, pasando de 38 a cerca de 50 hectáreas. Esta mayor concentración de los paños agrícolas permitirá a la empresa generar eficiencias directas en áreas clave como la asistencia técnica, los servicios de transporte y la logística de acopio.
La estabilidad del negocio se refleja en la alta tasa de retención de los proveedores de la macrozona. El gerente agrícola de Beneo Chile, Alberto Cañete, detalló que “cerca de 82% de la superficie comprometida corresponde a productores que también sembraron achicoria durante la última temporada”, cifras que son interpretadas como “una señal de la confianza y del atractivo que mantiene este cultivo como alternativa productiva”.
Mejoras operacionales
El ejercicio mostró además una disminución de la “tara”, que corresponde a la merma por tierra y restos vegetales no aprovechables adheridos a la raíz de la achicoria. Pese a cumplir los objetivos, la gerencia apuntó a optimizar los procesos de abastecimiento. “Cumplimos nuestro objetivo en materia de tara, lo que es una buena señal, pero también tuvimos algunas semanas complejas. Nuestro foco está en seguir avanzando en la calidad de la materia prima y en la gestión del abastecimiento hacia la planta”, reconoció Cañete.
Para lograr estas mejoras, el ejecutivo adelantó que “uno de nuestros desafíos será fortalecer la selección de agricultores y potreros en determinados sectores, buscando contar con las mejores condiciones posibles para el desarrollo del cultivo”.
Las perspectivas de rentabilidad para la temporada 2026-2027 también estarán impulsadas por la tecnificación. La compañía proyecta un aumento en las superficies equipadas con sistemas de riego mediante pivote, una inversión tecnológica que, según los registros operativos, permite a los agricultores inyectar hasta 10 toneladas adicionales por hectárea en comparación con los métodos tradicionales, elevando los márgenes productivos.