Las autoridades de la Región de Valparaíso impulsan un plan para transformar el Puerto Terrestre Los Andes (PTLA) en un nodo logístico ferroviario y multimodal, de cara a su próxima concesión en 2029, con el objetivo de conectar eficientemente las cargas terrestres del Mercosur con los terminales marítimos del Pacífico y absorber el creciente flujo comercial y minero proveniente de Argentina.
La propuesta busca consolidar el corredor Aconcagua como la principal plataforma de salida hacia Asia y la costa oeste americana para envíos procedentes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Presión operativa
El recinto aduanero opera en el sector El Sauce sobre 24 hectáreas y con una capacidad de diseño de 135 mil camiones al año, equivalentes a cerca de 2,5 millones de toneladas.
Sin embargo, el dinamismo del comercio exterior sobrepasó los parámetros nominales. Durante 2025, el PTLA movilizó más de 3,4 millones de toneladas, tras el ingreso de 152.624 camiones, mientras que las exportaciones aumentaron 10,87%.
Para responder a esta mayor demanda, la Dirección General de Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) avanza en las bases para una segunda concesión del puerto terrestre, cuya puesta en marcha está proyectada para 2029, sumando medidas provisionales y el uso de Inteligencia Artificial (IA) para agilizar el predespacho documental.
A este proceso se suma la relicitación de la Ruta 57 Santiago - Colina - Los Andes, proyecto vial de 116 kilómetros que contempla una inversión de US$ 946 millones.
El tramo ferroviario clave
El eje de la estrategia radica en cerrar la brecha de conectividad física con la red ferroviaria, ya que la vía llega a la comuna de Los Andes y solo resta extenderla hacia el recinto aduanero. "Nos falta un kilómetro para llegar al puerto terrestre", destaca el delegado presidencial regional, Manuel Millones, quien proyecta que la ampliación podría viabilizarse en un plazo breve a través de la nueva concesión, pues el auge minero en Mendoza "nos va a permitir ofertar tres puertos; ganamos en tiempos, ahorra el dueño de la carga y descongestionamos las pistas".
Los minerales e insumos trasandinos no solo darían rentabilidad al transporte de carga, sino que aportarían la masa crítica a los planes de EFE de reactivar el servicio de trenes de pasajeros hacia San Felipe y Los Andes.
En este contexto, el gobernador regional, Rodrigo Mundaca, remarcó que "Aconcagua debe ser un corredor logístico tremendamente importante" para los países del Mercosur, advirtiendo que se requiere inversión pública y privada en trocha y vialidad para habilitar un sitio de transferencia que permita "llegar con un medio de transporte sustentable hacia la puerta de entrada del Pacífico sur".
El eje multimodal
Frente a megaproyectos de largo aliento, como la propuesta privada de US$ 9.600 millones que evalúa un corredor bioceánico de baja altura de 54 kilómetros entre Chile y Argentina, la conexión del PTLA ofrece una respuesta de corto y mediano plazo.
El esquema plantea que los camiones aborden el cruce cordillerano y luego transfieran la carga al ferrocarril en Los Andes, desde donde los convoyes asumirían el traslado masivo hacia los terminales marítimos de la región (Valparaíso y San Antonio) o hacia centros de redistribución como Llay Llay y Santiago.
La fórmula apunta a reducir las emisiones del transporte carretero, contener el desgaste de la infraestructura vial y otorgar mayor continuidad operativa a la cadena logística ante eventuales cierres climáticos en el paso Los Libertadores.