La cadena brasileña que llegó a Chile hace una década con la promesa de democratizar el acceso a los gimnasios se ha fortalecido en medio del mal momento financiero de sus competidores.
En la conferencia por sus resultados del segundo trimestre, el CEO Diogo Corona fue consultado por el escenario competitivo fuera de Brasil. "Hemos visto en algunos mercados y geografías específicas de otros países cómo muchos competidores han entrado en procesos de recuperación judicial o quiebra y han salido del mercado", señaló el ejecutivo. "Ese es un pilar que refuerza la propuesta de valor de Smart Fit", agregó.
Pese a que Corona no nombró directamente a Chile, sí lo incluyó al describir el estado de la competencia: "Cuando miras el ambiente competitivo en Brasil, México, Chile, Colombia y Perú, seguimos viendo la continuidad de lo que venía pasando en los últimos trimestres". Esa "continuidad" se refiere a la tendencia de insolvencia que han protagonizado sus pares.
En Chile el caso más reciente es Energy, la firma fundada en 1996 por Alex Wiesner Riffart y controlada en un 98% por el fondo argentino Victoria Capital Partners. La cadena llegó a operar cerca de 30 sedes y a superar los 100.000 socios, pero un proceso de reorganización judicial terminó mal: tras incumplir el acuerdo con sus acreedores, el Bci solicitó su liquidación forzosa en marzo y la propia cadena pidió su quiebra el pasado 6 de junio.
Energy no fue el único. Un mes antes, el 8 de mayo, CardioPilates se declaró en liquidación concursal, dejando a clientes que habían pagado planes anuales de hasta $ 429 mil con escasas probabilidades de recuperar su dinero. Ambos casos llegaron después de la caída de Pacific Fitness, el primer histórico del rubro en desaparecer, hoy reconvertido bajo la marca Upgrade.
Pero a contracorriente de sus pares, Smart Fit acelera su expansión. La cadena cerró enero de 2026 con 117 sedes en Chile -desde las cerca de 100 que tenía a mediados del año pasado- y proyecta llegar a 150 durante este ejercicio.
A nivel global, la firma cerró el segundo trimestre con 2.170 gimnasios en 16 países, ingresos netos por R$ 2.200 millones (unos US$ 420 millones, un alza de 22% interanual) y un Ebitda récord de R$ 712 millones (unos US$ 137 millones, +24%).